Monterrey.- Seguidores de la Santa Muerte marcharon hoy contra la violencia y para pedir a su patrona que regrese la paz a Monterrey, capital del estado norteño de Nuevo León azotada por acciones del crimen organizado.

Alrededor de unos 300 seguidores se manifestaron por varias calles del centro de la ciudad, acompañados por los tradicionales danzantes conocidos como "matachines", para concluir en una misa que se celebró en calles de la colonia Obrera.

"Le pedimos a la Santa Muerte que regrese la paz a Monterrey. La Santa Muerte no le pertenece a ningún cartel del narcotráfico", dijo durante la misa un sacerdote que se identificó solo con el nombre de Mauricio.

Agregó que la marcha contra la violencia fue acompañada por varias patrullas de la Policía que buscaban protegerlos contra un atentado de la delincuencia organizada, pero dijo que ellos no la necesitaban porque la Santa Muerte los "protege".

Para celebrar la misa se improvisó un altar con decenas de figuras de diversos tamaños de la imagen de la Santa Muerte y para llevarla a cabo se cerraron varias calles del barrio, que se ubica en el centro de la ciudad.

"(La manifestación) es un triunfo de los seguidores de la Santa Muerte, quienes hemos sido atacados por miembros de la Iglesia católica", dijo el sacerdote a sus seguidores.

Destacó que su "Iglesia" gana adeptos ya que cada día se conocen los "milagros" que realiza la Santa Muerte a sus seguidores.

El sacerdote rechazó que el culto a la Santa Muerte se practique principalmente entre miembros de la delincuencia organizada.
Afirmó que es la gente del pueblo la que está haciendo que su culto continúe creciendo en todo México.

En la zona metropolitana de Monterrey se está construyendo la "primera catedral de la Santa Muerte".

Además, en toda la región noreste del país, existen capillas en su honor, principalmente en las carreteras que conducen a la frontera con los Estados Unidos.

En fechas recientes, mandos del Ejército mexicano ordenaron destruir algunas de esas capillas ya que consideran que sus principales seguidores son los narcotraficantes.