Naciones Unidas. La Habana no acatará ningún “ultimátum” estadounidense para liberar a presos políticos como parte de nuevas conversaciones, afirmó el jueves un diplomático cubano, al tiempo que aseguró que los dirigentes están “preparándose para todos los escenarios” si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple sus amenazas de intervenir en la nación insular.

En una entrevista con The Associated Press, el embajador de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, afirmó que los asuntos internos relacionados con los detenidos “no están en la mesa de negociación”. La liberación de presos políticos fue una exigencia clave de Estados Unidos mientras ambos adversarios sostenían conversaciones en Cuba este mes por primera vez en una década.

“Tenemos nuestro sistema legal, como aquí en Estados Unidos tienen el suyo”, señaló. “Así que debemos respetar los asuntos internos de ambos”.

En respuesta, el Departamento de Estado de Estados Unidos indicó en un comunicado que el gobierno sigue “comprometido con la liberación de todos los presos políticos”.

“El régimen cubano debería dejar de jugar mientras se llevan a cabo conversaciones directas. Tienen una pequeña oportunidad para llegar a un acuerdo”, se indica en el documento.

Una delegación estadounidense llegó para reunirse en secreto en La Habana el 10 de abril, en un impulso diplomático para instar a Cuba a realizar cambios importantes en su economía y en su gobernanza política o enfrentar una presión económica continuada y, posiblemente, arriesgarse a una escalada militar de Estados Unidos. Ninguna de las partes ha dicho quiénes participaron, pero Guzmán indicó que, por el lado estadounidense, las conversaciones se realizaron a nivel de subsecretario de Estado y, por el lado cubano, a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores.

Pese al reciente reavivamiento de las relaciones diplomáticas, las tensiones entre ambos países han aumentado de forma constante en los últimos meses debido al bloqueo energético de Estados Unidos que ha agravado aún más la crisis económica y de otro tipo en el país caribeño.

Trump ha amenazado con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba y dijo que Estados Unidos podría tener “el honor de tomar Cuba” tras las operaciones militares en Venezuela e Irán. Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha respondido a solicitudes de comentarios sobre las declaraciones de Guzmán.

El bloqueo, sumado a la grave escasez de agua y electricidad en la isla, ha profundizado la pobreza y aumentado el hambre en toda Cuba, mientras persisten apagones severos.

A finales de marzo, un petrolero ruso que transportaba 730,000 barriles se convirtió en el primer envío de combustible que Cuba recibía en tres meses. Guzmán dijo que el cargamento solo ha podido cubrir una fracción de lo que el país necesita para funcionar.

Otras preocupaciones que Estados Unidos planteó durante la reunión de este mes se centraron en la influencia de potencias extranjeras en la isla, informó la AP. Los estadounidenses también discutieron propuestas para compensar cientos de miles de reclamaciones legales de estadounidenses de origen cubano cuyas viviendas, negocios y tierras fueron confiscados cuando el líder revolucionario Fidel Castro llegó al poder en 1959.

Guzmán confirmó que esa compensación fue uno de los temas de la reunión y que La Habana está receptiva a ello. Sin embargo, añadió que eso solo podría ocurrir junto con un alivio económico recíproco respecto al embargo económico contra Cuba, vigente desde hace décadas.

“No existe solo esta reclamación, sino también la reclamación de nuestra parte porque el embargo tiene un impacto económico”, expresó. “Se trata de un camino de dos vías”.

Consultado sobre si los funcionarios cubanos pueden confiar en los esfuerzos diplomáticos en medio de las amenazas de Estados Unidos, Guzmán respondió que, aunque son optimistas respecto a crear un “nuevo enfoque” para las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, el enfoque de política exterior del gobierno de Trump en el último año los ha puesto en máxima alerta.

“Hemos visto lo que pasa en todo el mundo, en nuestra región, en Oriente Medio, así que no somos ingenuos”, afirmó. “Nos preparamos para todos los escenarios. Y lo reitero: nuestra primera opción —lo que realmente queremos— es un diálogo exitoso con el gobierno de Estados Unidos”.

No obstante, añadió, si llegara a producirse una agresión militar de Estados Unidos, “estamos listos para responder”.