Las autoridades de Yakarta, capital de Indonesia, acaban de estrenar una normativa que prohíbe el consumo de perros, gatos y otros animales que puedan tener rabia.

La noticia fue informada por el gobernador de la ciudad, Pramono Anung, quien firmó la ley este lunes. A pesar de la regla, no todas las personas están contentas con el decreto.

“Firmé la ley que prohíbe la venta de animales vectores de la rabia con fines alimentarios, ya sean animales vivos, carne u otros productos, crudos o procesados”, explicó Pramono en sus redes sociales.

Comunidades de Indonesia se han opuesto a la normativa porque creen que la carne de estos animales mejora las defensas y es un antídoto contra el dengue, una enfermedad común en ciertos países.

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Una de las razones para ejercer la prohibición es que la carne de animales que se consume en Yakarta viene de Java Occidental, donde la rabia sigue siendo un problema entre los perros y gatos.

De acuerdo con información de AFP, la ley tendrá un periodo transitorio de 6 meses antes de ser aplicada. La ONG ‘Dog Meat Free Indonesia’, defensora de animales, indicó que un 93% de las personas de este país están en desacuerdo con el comercio de la carne de perros.

“Es un ejemplo concreto y un verdadero compromiso de parte de las autoridades de Yakarta, ciudad que promueve el bienestar animal”, explicó Merry Ferdinandez de ‘Dog Meat Free Indonesia’.

La ley

La legislación del Ministerio de Agricultura de ese país no avala el consumo de estos animales, pero tampoco está prohibido. Gracias a este vacío legal, muchos vendedores han seguido comercializando perros y gatos.

“Dios creó (al perro) para ser comido. ¡No se centren solo en los aspectos negativos, tengan en cuenta sus beneficios!”, señaló el ciudadano Alfindo Hutagaol a AFP.

La nueva ley es un intento de evitar que la rabia llegue nuevamente a Yakarta, donde se considera una enfermedad erradicada desde 2004. A muchas organizaciones de defensa animal le preocupa qué pasará con los canes que estén en las calles y puedan ser robados con el fin de consumirlos.