Dubái, Emiratos Árabes Unidos. El ejército de Estados Unidos anunció el miércoles su duodécima noche consecutiva de ataques contra Irán mientras ambas partes intensifican cada vez más sus ofensivas contra infraestructura civil.

El Comando Central de Estados señaló que el objetivo de su ofensiva es “degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar a marineros civiles y embarcaciones comerciales que transitan por aguas regionales”, a medida que Washington presiona para recuperar el control sobre el estrecho de Ormuz y restablecer el flujo del transporte marítimo internacional.

El presidente estadounidense Donald Trump amenazó el miércoles con destruir un puente o una planta eléctrica iraní cada vez que Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz.

“A partir de este momento, cada vez que la República Islámica de Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con un misil, cohete, dron o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una planta eléctrica”, señaló el mandatario en redes sociales.

Los continuos ataques aéreos estadounidenses se producen en momentos en que los esfuerzos diplomáticos muestran pocas señales de progreso y funcionarios de ambos lados se mantienen firmes en su postura en cuanto al estrecho, una vía navegable crucial para el comercio energético a nivel mundial, la cual permanece prácticamente cerrada. La guerra amenaza con afectar aún más la economía en todo el mundo y ha provocado un alza en los precios del combustible antes de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos en noviembre.

Seyed Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán, dijo que su país adoptaría una doctrina de defensa de “ojo por ojo”.

“Cualquier agresión contra Irán, incluida nuestra infraestructura, obligará a una respuesta poderosa y decisiva”, publicó el miércoles en X.

Medios estatales iraníes reportaron que misiles estadounidenses alcanzaron el miércoles zonas cercanas a las ciudades de Ahvaz, Ramshir y Andimeshk, en el oeste de Irán. Dos personas murieron en un ataque estadounidense en la localidad de Shalamcheh, en la frontera iraquí, informó la prensa estatal iraní el jueves.

En tanto, funcionarios militares en Kuwait dijeron en redes sociales que sus defensas antiaéreas estaban “hacían frente a ataques de drones hostiles, tras la pecaminosa agresión iraní” .

Irán ha respondido a los ataques de Estados Unidos atacando infraestructura energética y plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable en los áridos países vecinos del Golfo Pérsico.

El derecho internacional generalmente prohíbe tales ataques a menos que la infraestructura esté siendo utilizada con fines militares.

Aumentan los costos de la guerra

El cierre del estrecho, por el que en tiempos de paz pasaba una quinta parte de todo el petróleo y gas natural comercializados en el mundo, ha sacudido la economía mundial con efectos mucho más allá de Oriente Medio. Una nueva amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, de atacar el transporte marítimo saudí en el mar Rojo pone en riesgo otra vía comercial.

Trump viajó el miércoles a la Base de la Fuerza Aérea de Dover para recibir los restos de cuatro militares estadounidenses. Un día antes, su secretario de Defensa, Pete Hegseth, estimó en una encendida audiencia en el Senado que Estados Unidos había gastado 37,500 millones de dólares en la guerra hasta ahora.

El Brent, el petróleo de referencia, subió a más de 93 dólares por barril en las operaciones. Eso es un aumento desde menos de 72 dólares a principios de este mes, que es aproximadamente donde estaba antes de la guerra. Los precios de la gasolina también están en alza.

Irán dice que tiene derecho a gestionar el tráfico y potencialmente cobrar tarifas en el estrecho, que estaba abierto a todos y sin peaje antes de la guerra. Ha atacado barcos que utilizan una ruta a través del estrecho que está supervisada por fuerzas estadounidenses y destinada a estar fuera del control de Teherán.

El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, quien ha encabezado las negociaciones con Estados Unidos, pareció restar importancia a las amenazas de Trump.

“Hemos dicho repetidamente que la situación del estrecho no volverá a las condiciones previas a la guerra”, escribió en redes sociales..

La diplomacia no muestra señales de progreso

Antes de los últimos ataques, el ministro iraní del Interior, Eskandar Momeni, visitó Pakistán, un mediador clave en el conflicto, buscando reactivar la diplomacia. Pero no estaba claro qué nuevo arreglo podría alcanzarse para poner fin a la guerra, que recientemente se ha convertido en una batalla por el control del estrecho de Ormuz.

El portavoz del Ministerio del Interior de Irán, Ali Zeinivand, declaró que “la diplomacia no ha sido descartada” y que aún se intercambian mensajes, sin dar más detalles, según IRNA.

Un diplomático árabe dijo que los estados del golfo Pérsico son cada vez más pesimistas sobre encontrar una salida para la escalada de hostilidades y están particularmente preocupados por la más reciente ronda de amenazas.

El diplomático dijo que los países de la región, además de Pakistán y Turquía, continúan presionando por una desescalada. Sin embargo, dijo, las posibilidades de cualquier mejora actualmente parecen sombrías. El diplomático habló bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de la situación.

En declaraciones en una cumbre regional en Filipinas, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, denunció las acciones de Irán en el estrecho.

“Si creamos un precedente en Oriente Medio en el que un Estado nación pueda decidir que va a controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, si no se lo pagas, volar tus barcos, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetirá en otras partes del mundo, incluida esta región”, afirmó.

Rubio dijo que Estados Unidos sigue abierto a establecer negociaciones con Irán, “pero ahora mismo no parecen tomarse eso en serio”, por lo que, en su lugar, el enfoque está en proteger el transporte marítimo.

En respuesta a los ataques de Irán, Estados Unidos restableció un bloqueo de los puertos iraníes.

Trump señala que podría atacar instalación nuclear subterránea

En declaraciones desde la Oficina Oval el martes, Trump se mostró pesimista con respecto a posibles conversaciones, diciendo que Estados Unidos no tenía “ningún interés en reunirse”.

Señaló que las fuerzas estadounidenses pronto podrían atacar un sitio nuclear iraní en construcción enterrado profundamente bajo una montaña.

El sitio, conocido como Pickaxe Mountain, se encuentra en el lado sur del sitio de enriquecimiento nuclear de Natanz, en Irán, que fue bombardeado por Estados Unidos durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel en 2025. Pero Pickaxe Mountain ha permanecido intacto mientras Irán continúa excavando en el sitio.

Irán siempre ha insistido en que su programa nuclear es pacífico, mientras reanudaba el enriquecimiento de uranio a niveles cercanos a los de grado armamentístico desde que Trump desechó un acuerdo nuclear de 2015 durante su primer mandato.