Familiares de las 236 víctimas de la discoteca Jet Set piden justicia
Inició el juicio contra los propietarios del centro nocturno.

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Familiares de las víctimas de la discoteca Jet Set cuyo techo se desplomó el pasado 8 de abril en Santo Domingo, donde murieron 236 personas, clamaron justicia este lunes en el inicio del juicio preliminar en contra de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del centro nocturno.
“Nosotros, como padres, estamos sedientos de justicia y queremos que se haga justicia”, dijo a la prensa a su llegada al Palacio de Justicia de la capital dominicana Wilton Tejeda, quien perdió a su hija en el siniestro.
Este caso, señaló, “no es fortuito en República Dominicana” porque, afirmó, “los propietarios tenían conocimiento de las debilidades que existían en ese local, que antes era un cine y lo modificaron según su criterio, sin ninguna logística de profesionales para convertirlo en una discoteca”.
Su hija de 26 años, doctora en medicina, acudió a la discoteca en compañía de otras cuatro personas que también murieron.
Otro hombre, quien dijo haber perdido a su hija y al esposo de ella, llamó “criminales” a los dueños del Jet Set, quienes, de acuerdo con la acusación del Ministerio Público, incurrieron en homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias.
En declaraciones a EFE, Carmen Carela, tía de una des las víctimas, exigió para los imputados “cien años de cárcel, que los tranquen y boten la llave, que no se sepa más de ellos”.
“Son irresponsables y el pueblo pide justicia (...) ellos son unos descarados, porque son los responsables de todas esas muertes”, añadió.
Antonio y Maribel Espaillat quedaron detenidos en junio pasado pero unos días después los dejaron en libertad condicional.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, durante años Jet Set, un símbolo del entretenimiento nocturno en Santo Domingo, “operó con una sistemática y grave negligencia en el mantenimiento y adecuación estructural de sus instalaciones, poniendo en riesgo la vida de sus clientes y empleados”.
La tragedia se produjo la madrugada del 8 de abril pasado mientras centenares de personas disfrutaban de una presentación del merenguero dominicano Rubby Pérez, quien perdió la vida en el siniestro, al igual que uno de los músicos de su orquesta.
En el accidente murieron, entre otros, el exlanzador de las Grandes Ligas estadounidenses de béisbol Otavio Dotel, el diseñador Martín Polanco y un hijo del expresidente del Senado y ministro dominicano de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
También se informó en su momento del fallecimiento de 18 venezolanos, tres hispano-dominicanos, dos franceses, un haitiano, una colombiana, una costarricense, un italiano y un keniano.

