Nueva York. Una guerra cada vez más amplia en Irán ha interrumpido la navegación de buques petroleros, convertido a las refinerías en objetivos militares y provocado temor entre los inversionistas preocupados por el efecto en cascada de un alza en los precios energéticos.

Si pudiera parecer el momento ideal para recurrir a las reservas de petróleo, gobiernos de todo el mundo se han mostrado reacios hasta el momento.

A continuación, un vistazo a los suministros de energía y cuándo se recurre a ellos:

Muchos países tienen reservas de petróleo

Desde que la guerra en Medio Oriente estalló el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, el flujo de buques petroleros a través del estrecho de Ormuz prácticamente se ha paralizado, dejando fuera de la conversación una vía crucial por la que transita una enorme cantidad del petróleo mundial.

Eso ha disparado los precios del petróleo.

El crudo Brent, referente internacional, se disparó el lunes hasta alcanzar casi 120 dólares por barril, un aumento de casi el 65% desde el inicio del conflicto, antes de retroceder hacia los 90 dólares.

Países de todo el mundo mantienen enormes cantidades de petróleo que pueden usar en caso de crisis, incluido Estados Unidos, que cuenta con un inmenso suministro de emergencia masivo —conocido como la Reserva Estratégica de Petróleo— en cavernas subterráneas en Texas y Luisiana.

Como el petróleo es una materia prima global y saturar el mercado tiene implicaciones internacionales, los países suelen hablar entre sí antes de recurrir a sus reservas. Eso incluye coordinarse con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), una organización creada tras la crisis petrolera de 1973.

Pero decidir cuándo usar las reservas petroleras nunca es un cálculo sencillo, en particular cuando hay una guerra con parámetros que cambian constantemente y sin un calendario claro.

“La pregunta clave sobre el uso de estas reservas sigue siendo: ‘¿Cuánto durará este conflicto?’”, señaló Tom Seng, profesor de finanzas energéticas en la Universidad Cristiana de Texas. “Y, más importante aún: “¿Cuánto tiempo permanecerá bloqueado el estrecho de Ormuz?”.

Calcular el momento es complicado

En el pasado se ha recurrido a las reservas petroleras cuando el mercado ha enfrentado grandes disrupciones, incluidas las guerras en Irak, Libia y, más recientemente, en Ucrania.

Kenneth Medlock, director sénior del Centro para Estudios Energéticos de la Universidad Rice, señala que no es cuestión de si el conflicto actual es lo suficientemente grave como para justificar una intervención, sino determinar si ha llegado el momento preciso.

“El precio ha subido, pero podría empeorar”, afirma Medlock. “¿Qué pasa si esto se prolonga dos o tres meses? Entonces se llega a una situación en la que se pierde el margen”.

Cada uno de los 32 países miembros de la AIE se compromete a contar con una reserva equivalente por lo menos a la cantidad de petróleo que importa en un lapso de 90 días. Estados Unidos exporta más de lo que importa y mantiene su reserva a pesar de que no tiene este requisito. Pero, para otros países, recurrir a sus reservas los obligaría a reponer eventualmente el petróleo que hayan extraído.

“Por eso, los países suelen guardar sus reservas para un escenario de último recurso, en caso de que la disrupción se prolongue”, explica Maksim Sonin, ejecutivo del sector energético que trabaja con la Iniciativa de Hidrógeno de la Universidad de Stanford.

Las conversaciones pueden enfriar los mercados

Hasta el momento, los gobiernos de todo el mundo se han mostrado reacios a recurrir a sus reservas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia durante el fin de semana a la idea de recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo, asegurando que hay suficiente suministro y los precios bajarán pronto.

Representantes del G7 debatieron el tema el lunes, pero decidieron de igual forma no utilizar sus reservas estratégicas.

“Aún no es el momento”, dijo el ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, luego de presidir la reunión del G7. Aun así, dijo a los periodistas que el grupo estaba “listo para tomar las medidas necesarias y coordinadas para estabilizar los mercados, como el uso de reservas estratégicas”.

Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, participó en la reunión y después señaló los “crecientes y significativos riesgos para el mercado”. Los países miembros de la AIE tienen más de 1.200 millones de barriles de petróleo de emergencia disponibles, según la organización.

Aunque los gobiernos se han abstenido hasta ahora de usar sus reservas, la experta en energía Brenda Shaffer sostiene que el simple hecho de que se discuta la opción podría aliviar los mercados.

“Mientras el mercado siga escuchando sobre estas posibilidades”, dijo Shaffer, profesora en la Escuela Naval de Posgrado. “Creo que eso tendrá un efecto tranquilizador en el mercado mundial del petróleo”.