Roma. El papa León XIV visitará en mayo el epicentro del drama migratorio de Europa, la isla siciliana de Lampedusa, y también atenderá a italianos envenenados por años de vertidos tóxicos de la mafia, según los planes de viaje anunciados el jueves por el Vaticano.

El Vaticano difundió la agenda del pontífice para distintos viajes de un día a media docena de ciudades italianas durante los próximos seis meses, incluyendo una visita a la tumba de San Agustín, la inspiración de su orden religiosa. El Vaticano pocas veces publica planes de este tipo en conjunto y con tanta antelación, pero la noticia de las visitas empezaba a filtrarse.

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El apretado itinerario, que llevará a León XIV de norte a sur por la península italiana, se suma a los planes de algunos intensos viajes internacionales previstos para 2026. Se estudian planes para una gira de cuatro países de África después de Pascua, que llevará al pontífice a Argelia, Guinea Ecuatorial, Angola y Camerún. El propio León XIV ha dicho que espera visitar su querido Perú, así como Argentina y Uruguay, viajes que podrían realizarse hacia finales de año.

El Vaticano confirmó previamente que un viaje al extranjero que no figura en la agenda de este año es a Estados Unidos, país natal del papa.

El primer pontífice de la historia nacido en Estados Unidos no pudo salir mucho de Roma durante su primer año en el papado debido a la intensa agenda del Año Santo 2025, que llevó a millones de peregrinos al Vaticano para misas especiales y audiencias papales.

Ahora que ha finalizado el Jubileo, León puede salir de la ciudad con mayor facilidad: ha comenzado una serie de visitas a parroquias dentro de su diócesis romana cada domingo durante la Cuaresma, el periodo previo a la Pascua.

Y el itinerario por Italia anunciado el jueves lo llevará cerca y lejos, mientras conoce mejor a la Iglesia y a los fieles italianos.

Los viajes comienzan el 8 de mayo con una visita a Nápoles y a la cercana ciudad antigua de Pompeya. Regresará a la región más adelante ese mes, el 23 de mayo, para reunirse con los fieles de Acerra. La zona es conocida como la “Tierra de los Fuegos”, por los años de vertido de residuos tóxicos por parte de la mafia local, lo que ha provocado un aumento de las tasas de cáncer y otros padecimientos entre sus habitantes.

León viajará al norte, a Pavía, cerca de Milán, el 20 de junio. La tumba de San Agustín se encuentra en una basílica de Pavía, lo que sugiere que la visita será de gran importancia personal para un papa que se ha descrito a sí mismo como un hijo del santo del siglo V.

Luego, el 4 de julio, a Lampedusa, una isla italiana que está más cerca de África que del territorio continental italiano. Después de su elección en 2013, el papa Francisco visitó Lampedusa en su primer viaje fuera de Roma para mostrar solidaridad con los migrantes que llegaban a la isla tras ser introducidos clandestinamente desde el norte de África.

En un acto que se volvió famoso, Francisco celebró una misa en la isla sobre un altar hecho con restos de embarcaciones de migrantes y denunció la “globalización de la indiferencia” con la que se recibe a los migrantes que arriesgan la vida intentando llegar a Europa, un lema que llegaría a definir su pontificado.

León XIV visitará el 6 de agosto la localidad umbra de Asís, situada en lo alto de una colina, que este año conmemora el 800mo aniversario de la muerte de su habitante más célebre, San Francisco. Y más adelante ese mes, el 22 de agosto, participará en una conferencia política y religiosa anual italiana en el balneario adriático de Rímini.

León, que nació en Chicago y pasó dos décadas como misionero en Perú, ha dicho que le encanta viajar. Pasó muchos años en la carretera cuando cumplió dos mandatos de seis años como superior de su orden religiosa agustina, lo que le exigía visitar comunidades agustinas en todo el mundo.