Joven de 23 años es única sobreviviente de edificio que colapsó en Colombia
Perdió a su familia, a su perro y todos sus vecinos.

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Ana María, de 23 años, es el milagro de una familia. Hoy se convierte en la esperanza y milagro del terremoto de magnitud 7.4 del pasado 10 de agosto (en Colombia).
Sobrevivió a una puerta que le cayó encima, a una fractura de brazo y pelvis, y desde la clínica de Cali se enteró de que sus dos hermanas, Isabella y Sofía; sus padres, Jairo y Vicky; su tío Diego y su perro Uci fallecieron bajo los escombros del edificio donde vivían, (en Cali, Colombia).
Desde allí, intentando entender lo que pasó, viendo cómo quedó su casa y mirándose a sí misma, le contó a su primo, Carlos Saavedra, que intenta asimilar la situación y comprende que su vida tiene un propósito muy grande tras ser la única sobreviviente de su familia y de ese edificio consumido por el movimiento de la tierra.
“Ella es el milagro. Ya se le informó que la familia había fallecido. Ella, en medio de todo lo que vivió, logró ver cómo quedó el edificio, sabe la dimensión de la situación, tiene claro que tiene muchas ganas de vivir y que sobrevivió porque tiene un propósito de vida muy grande”, cuenta su primo, quien ha tenido la oportunidad de hablar con ella.
¿Cómo sobrevivió?
Las trillizas iban a su trabajo, siempre juntas, inseparables hasta el día de la tragedia. Se estaban alistando cuando comenzó el terremoto.
Ana María salió al pasillo del segundo piso y quedó atrapada bajo una puerta. Su cabeza quedó expuesta y lo único que hizo fue gritar y pedir ayuda.
De inmediato la escucharon y la subieron a un carro para llevarla al hospital.
“Ana María está muy bien, recuperándose de su cirugía, estamos esperando que le den de alta”, dice su primo Carlos Saavedra, asegurando que ella es la prioridad ahora.
El miércoles tuvo la cirugía de pelvis y, si su recuperación avanza, en dos semanas podría estar caminando. Está lúcida y recuerda cada momento del terremoto.
“Ella estaba como a la salida del apartamento. Había una puerta de madera en cedro grueso. Cuando se derrumbó el edificio, algunos muros hicieron el espacio del triángulo, y a pesar del derrumbe ella quedó en esa parte más alta, superficial del colapso, y eso fue lo que le permitió sobrevivir”, contó a El Tiempo.
Jairo y Vicky, los padres, quedaron atrapados en las habitaciones; Sofía en el hall del edificio; y el tío Diego e Isabella en las escaleras.
“Solo sobrevivió Ana María”, cuenta con dolor, pero también con esperanza.
El edificio era de cuatro pisos, construido en los años 80, y ellos vivían en el segundo piso.
La vida de las trillizas
Tenían 23 años, ya trabajaban y el año pasado se habían graduado como profesionales.
Las tres decidieron estudiar Mercadeo en la Universidad Javeriana, pero cada una tenía un talento distinto: una pintaba, otra hacía artesanías y otra destacaba por su liderazgo.
Cuenta que siempre estaban juntas, jamás se separaban.
“Estudiaron en el mismo colegio, en la misma universidad, se graduaron el mismo día, hicieron su último semestre en Francia. Todo lo hacían juntas, eran unidas, luchadoras incansables”, recuerda su primo.
La Familia
Carlos no hace sino recordarlas como personas alegres, trabajadores, entusiastas, comprometidas con cualquier tipo de situación.
“De mucha energía, dinamismo, seres humanos espectaculares, bondadosos, comprometidos con lo que decían que iban a hacer. Siempre cercanos a la familia, reunidos”, dice.
Finalmente dice que se cerró una primera etapa que es la de la búsqueda de los cuerpos. Ahora viene la despedida de sus cuerpos y posteriormente la recuperación de la vida de Ana María para regresar a la vida cotidiana.

