Después de 20 meses de procesos judiciales y debate público, Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años, recibirá la eutanasia este jueves en España, tras obtener el aval de distintas instancias judiciales nacionales e internacionales.

La solicitud de muerte asistida de Castillo Ramos se fundamenta en el diagnóstico de paraplejia irreversible que recibió en 2024.

Esta condición, consecuencia de una grave lesión medular, le impide la movilidad de la cintura hacia abajo, afectando ambas piernas y limitando de manera permanente su autonomía.

El origen de su situación se remonta al 4 de octubre de 2022, cuando la joven se arrojó desde un quinto piso tras haber sido víctima de una agresión sexual múltiple.

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El impacto le provocó daños irreversibles en la médula espinal, lo que derivó en su condición actual.

Reacciones familiares ante la decisión

La decisión de Castillo Ramos ha generado reacciones encontradas en su entorno familiar. Su madre, Yolanda Ramos, expresó su posición en el programa “Y ahora Sonsoles”, en el que manifestó su esperanza de que su hija reconsiderara la decisión.

“Estoy rezando a ver si a último momento dice: ‘Me arrepiento’. Si ella no quiere vivir, ya no puedo más”, afirmó.

En el mismo espacio, también señaló: “No tengo una varita mágica para decir: ‘Esto lo paro’. Una jueza decidió por la vida de mi hija”.

A pesar de su desacuerdo con la eutanasia, confirmó que apoyará a su hija en el procedimiento.

Un proceso judicial que llegó a instancias internacionales

El caso atravesó diversas instancias judiciales en España. Inicialmente, la Justicia de Cataluña avaló la solicitud de la joven.

Posteriormente, el Tribunal Supremo ratificó esa decisión, al considerar que el derecho de Castillo Ramos a acceder a la eutanasia estaba garantizado, pese a la oposición de su padre.

Más adelante, el Tribunal Constitucional rechazó un recurso presentado por la familia, al no encontrar vulneración de derechos fundamentales.

El caso escaló hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que en marzo de 2026 también desestimó una medida cautelar que buscaba frenar el procedimiento.

Con estas decisiones, quedó habilitado de forma definitiva el acceso de la joven a la eutanasia, en un caso que ha generado repercusión tanto en España como a nivel internacional.

La situación ha puesto en discusión aspectos éticos, familiares y jurídicos relacionados con el derecho a decidir sobre el final de la vida.

En paralelo, se ha señalado que la joven no mantenía actividad pública reciente en redes sociales, en las que no registraba publicaciones desde 2015, cuando tenía entre 14 y 15 años.