Los soldados rusos combaten en Ucrania desde hace 1,418 días, los mismos que el Ejército Rojo en la Gran Guerra Patria (1941-45), la mejor demostración de que lo que comenzó hace casi cuatro años como una operación militar especial (SVO, según sus siglas en ruso) se ha convertido en una guerra de desgaste, de incierto final y catastróficas consecuencias para el Kremlin.

La conocida ya para los anales de la historia como la Guerra de Ucrania comenzó en la madrugada del 24 de febrero de 2022 y, aunque el pasado año ambos bandos volvieron a la mesa de negociaciones, ni rusos ni ucranianos ven aún la luz al final del túnel.

Los soldados soviéticos combatieron en el marco de la Segunda Guerra Mundial -los dos primeros años la URSS no fue un país beligerante, ya que firmó un pacto de no agresión con Alemania- desde la invasión nazi de la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 hasta la toma del Reichtag en Berlín el 9 de mayo de 1945.

El Ejército Rojo perdió más de 8 millones de hombres en la contienda mundial, a los que hay que sumar unos 18 millones de civiles, según fuentes oficiales.

Mientras, las Fuerzas Armadas rusas habrían sufrido en Ucrania, según fuentes independientes, más de un millón de bajas en sus filas, de ellos entre 200,000 y 300,000 muertos (más de un 13 % de los movilizados). Moscú sólo reconoce 5,937 fallecidos, la última cifra que Defensa publicó en septiembre de 2022.

La ‘blitzkrieg’ que se convirtió en una guerra

Lo que debía ser una guerra relámpago (blitzkrieg) se ha vuelto una agotadora campaña militar en la que el Kremlin ha gastado ingentes cantidades de dinero (un 7 % del PIB en 2025) y pagado un alto coste en vidas humanas, debido a la feroz resistencia ucraniana.

El presidente ruso, Vladímir Putin, que comparó desde un principio “la noble causa” que persigue la ‘operación militar especial’ con los objetivos de la Gran Guerra Patria, aseguró en la misa de Navidad que la SVO es una guerra “santa”.

“A menudo llamamos a Dios el Salvador, ya que vino a la Tierra para salvar a todos los hombres. Pues los soldados, los soldados rusos, cumplen siempre, como por orden del Señor, la misión de defender la patria y a su pueblo. La salvación de la patria”, comentó.

Le secundó el patriarca ortodoxo Kiril, quien llamó “traidores a la patria” a aquellos que no apoyan la guerra de Putin. Y es que la ‘Victoria’ en Ucrania es la nueva utopía, el credo que profesa el Kremlin y sus más estrechos aliados como la Iglesia.

Poco importa que en la II Guerra Mundial fueran las tropas hitlerianas las que invadieran territorio soviético en 1941, mientras en la actual contienda es justamente al revés. Rusia es, a ojos de la gran mayoría de la comunidad internacional, el invasor y ocupante.

Fue el diario Pravda el que acuñó el nombre de Gran Guerra Patria en el artículo publicado el 23 de junio de 1941, un día después de la invasión nazi. La actual es conocida como SVO, acrónimo de Operación Militar Especial, pero los rusos la conocen simple y llanamente como “la guerra”.

Kiev en tres días, Maduro en tres horas

“Kiev en tres días”, era la frase más repetida por los propagandistas del Kremlin en las primeras horas de la campaña militar. No obstante, la fallida operación de asalto del aeródromo de Gostómel echó por tierra los planes de tomar la capital ucraniana.

Le seguirían casi cuatro años de hostilidades, en las que los rusos ni siquiera han sido capaces de conquistar el territorio de las cuatro regiones ucranianas que el Kremlin se anexionó sobre el papel de la Constitución rusa en septiembre de 2022.

“¡Podemos repetir! ¡Vamos a Berlín!”, decían también entonces los ultranacionalistas, los mismos que ahora se rasgan las vestiduras en las redes sociales con la captura a manos de EE.UU. del líder venezolano, Nicolás Maduro, “en apenas tres horas”.

Mientras, el líder ucraniano, Volodímir Zelenski, considerado por Moscú el líder de un régimen ‘neonazi’, sigue en Kiev y se niega a capitular.

En 1,418 días los soviéticos expulsaron a las tropas hitlerianas de su territorio, liberaron las principales ciudades de Europa Oriental y tomaron la capital del III Reich.

Mientras, los rusos han conquistado en la última semana cinco pequeñas localidades ucranianas después de tomar entre 5,000 y 6,000 kilómetros cuadrados en 2025, muy lejos de lo previsto por el Estado Mayor.

En total, los rusos han conquistado aproximadamente unos 94,000 kilómetros cuadrados (la superficie de Hungría), una quinta parte del territorio ucraniano -el 7 % ya estaba bajo control prorruso en 2022-. El ejército ruso llegó a controlar casi el 40 % del territorio ucraniano en los primeros meses de los combates.