LONDRES. Un enorme roble milenario vinculado a la leyenda de Robin Hood podría haber muerto por exceso de cariño.

Se cree que el Roble Mayor, de 1200 años de antigüedad y ubicado en el Bosque de Sherwood, murió tras no brotar hojas esta primavera, informó el jueves la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB).

Durante los últimos dos siglos, los visitantes que contemplaban las ramas retorcidas y la extensa copa del árbol en Nottingham compactaron el suelo, dificultando que la lluvia llegara a sus raíces, explicó la organización conservacionista.

El bosque ha estado amenazado durante años y en el pasado se rumoreaba que el árbol había muerto, pero la organización confirmó que seguía vivo.

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Sin embargo, esto ya no es así.

“Que el árbol no haya brotado hojas este año es desgarrador para todos”, declaró Hollie Drake, de la RSPB, en un comunicado anunciando su muerte.

Se dice que el árbol dio cobijo a Robin Hood, el legendario bandido del siglo XIII que robaba a los ricos para dárselo a los pobres y que se refugió en el bosque cuando era perseguido por el sheriff de Nottingham.

Recibió su nombre tras ser mencionado en un libro sobre robles del mayor Hayman Rooke en 1790, lo que provocó la primera oleada de admiradores que acudieron al bosque.

Es imposible determinar la causa de su muerte, pero las huellas de millones de personas contribuyeron a su caída, junto con las intervenciones para apuntalar sus enormes ramas con cables y postes. El cambio climático, que ha traído olas de calor y sequías, también fue señalado como causante.

Los expertos en árboles encontraron el sistema radicular estrangulado y sin nutrientes.

“Los árboles antiguos como el Roble Mayor son los ‘rinocerontes blancos de la conservación del Reino Unido’, pero su declive es mucho menos visible”, afirmó Ed Pyne, del Woodland Trust. “Salvarlos es vital para la salud del mundo en que vivimos, y sin embargo, la mayoría desaparece silenciosamente, sin el reconocimiento ni el cuidado que se le presta al Roble Mayor”.

Además de su importancia en el folclore, el bosque es conocido por los robles de Sherwood que impulsaron los barcos de la Marina Real del vicealmirante Horatio Nelson a finales del siglo XVIII y principios del XIX, y por las vigas utilizadas en el techo de la Catedral de San Pablo en Londres.

El Roble Mayor se salvó de la tala y ha estado protegido por una valla desde la década de 1970.

“El Roble Mayor seguirá siendo un elemento central de Sherwood, un monumento natural que los visitantes podrán contemplar, vivo en la leyenda de Robin Hood y contribuyendo al ecosistema del bosque tanto en vida como después de su muerte”, declaró Drake.