BERLÍN. Una ballena jorobada hallada muerta esta semana frente a una isla danesa ha sido identificada como el animal liberado hace dos semanas en un espectacular y controvertido rescate, tras quedar varada repetidamente frente a la costa alemana del mar Báltico, informaron las autoridades el sábado.

La ballena muerta quedó varada el jueves frente a la pequeña isla de Anholt, en el Kattegat, el amplio estrecho entre Dinamarca y Suecia que conecta el mar Báltico con el mar del Norte.

El lugar se encuentra a unos 70 kilómetros (aproximadamente 45 millas) de Skagen, en el extremo norte de Dinamarca, donde la ballena, apodada “Timmy” y “Hope”, fue liberada el 2 de mayo tras ser transportada hacia el mar del Norte en una barcaza.

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Se recuperó un dispositivo de rastreo

“Ahora se puede confirmar que la ballena jorobada varada cerca de Anholt es la misma que varó previamente en Alemania y fue objeto de intentos de rescate”, declaró Jane Hansen, jefa de división de la Agencia Danesa de Protección Ambiental, en un comunicado enviado por correo electrónico.

Añadió que las condiciones del sábado permitieron a un empleado de la Agencia Danesa de la Naturaleza localizar y recuperar un dispositivo de rastreo que aún estaba sujeto al lomo de la ballena, y “la posición y el aspecto del dispositivo confirman que se trata de la misma ballena que había sido observada y manipulada previamente en aguas alemanas”.

El hallazgo puso fin, tristemente, a semanas de esfuerzos por guiar al mamífero de regreso a su hábitat natural en el Océano Atlántico.

Un largo drama

La ballena fue avistada por primera vez frente a la costa alemana el 3 de marzo. No está claro por qué nadó hacia el Mar Báltico, que está lejos de su hábitat y para el que no estaba adaptada, aunque algunos expertos sugieren que pudo haberse perdido mientras nadaba tras un banco de arenques o durante la migración.

A finales de marzo, fue rescatada de aguas poco profundas en la localidad turística báltica alemana de Timmendorfer Strand con la ayuda de una excavadora, pero pronto volvió a tener problemas cerca del lugar. Los medios locales realizaron transmisiones en directo durante varios días, y los sitios web de noticias informaron a sus lectores sobre cualquier novedad en la situación de la ballena.

A principios de abril, los expertos declararon haber perdido la esperanza de salvar a la ballena y esperaban que muriera en la ensenada donde se encontraba varada.

Sin embargo, el deterioro de su estado de salud provocó una controversia que involucró a rescatistas privados, autoridades regionales y la comunidad científica. Activistas organizaron protestas exigiendo el rescate del animal, mientras que personas influyentes debatían sobre la mejor manera de ayudarlo.

Algunos científicos afirmaron que nuevos esfuerzos de rescate causarían un estrés severo al animal, que se encontraba enfermo y exhausto.

El gobierno regional del estado alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental autorizó a una iniciativa de rescate privada a llevar a cabo el ambicioso intento de subir a la ballena a una barcaza inundada.

La iniciativa confirmó que el dispositivo de rastreo hallado en el animal muerto coincidía con el que llevaba la ballena, según informó la agencia de noticias alemana dpa. La agencia señaló que no era posible determinar con certeza la causa de la muerte de la ballena.

Lecciones aprendidas

El ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, declaró el sábado que el esfuerzo había brindado a la ballena “una última oportunidad para recuperar su libertad y salud”, pero que no había podido aprovecharla. Añadió que será importante extraer “las mejores lecciones posibles” de este episodio.

Backhaus recalcó en un comunicado que “aceptar el intento de rescate no constituye una crítica a la ciencia” y agregó: “Creo que es absolutamente humano aprovechar hasta la más mínima oportunidad cuando una vida está en peligro”.

Las autoridades aún no han decidido qué se hará con la ballena muerta.

Hansen declaró: “Por el momento, no existen planes concretos para retirar la ballena de la zona ni para realizarle una necropsia, y actualmente no se considera que represente un problema en la zona”. Sin embargo, recalcó la importancia de mantenerse alejado de ella, debido a la posibilidad de que pueda ser portadora de enfermedades y por otros motivos.