Daniela Andrea Largo Sánchez, de 32 años, falleció este sábado luego de haber sido rescatada con vida tras permanecer cerca de 36 horas atrapada entre los escombros de un edificio que colapsó durante el terremoto registrado en Pereira, Colombia.

El rescate de Largo había generado esperanza en medio de una tragedia que dejó cientos de víctimas. La mujer fue localizada y extraída con vida el martes, pero su condición médica se complicó después de ser trasladada a un hospital.

Según información publicada por EL PAÍS, Largo sufrió un paro cardiorrespiratorio poco después de salir de los escombros y tuvo que ser reanimada durante aproximadamente 20 minutos. Posteriormente permaneció ingresada en una unidad de cuidados intensivos.

A poco más de 24 horas del potente sismo se puede ver la destrucción mientras siguen buscando personas bajo los escombros.

Su padre, Julio César Largo, confirmó que el estado de salud de su hija empeoró durante las últimas horas. De acuerdo con su testimonio, presentó problemas renales, alteraciones en el ritmo cardíaco y una disminución de la presión arterial.

Una superviviente antes del terremoto

La historia de Daniela estaba marcada por anteriores enfrentamientos con enfermedades graves.

Cinco años atrás fue diagnosticada con cáncer de huesos después de una caída. Los médicos llegaron a recomendar la amputación de una pierna, pero finalmente pudo conservarla y continuar con su vida.

Dos años antes del terremoto, el cáncer reapareció y se detectaron metástasis en los pulmones. Largo recibió varias sesiones de quimioterapia, aunque posteriormente decidió abandonar el tratamiento. Según relató su madre, Martha Emilce Sánchez, el tumor dejó de crecer y las lesiones pulmonares disminuyeron, aunque el cáncer no había desaparecido por completo.

El evento fue calificado por el servicio geológico local como el sismo de mayor magnitud en el país durante la última década.

Durante el terremoto, Daniela quedó atrapada con uno de sus brazos aprisionado bajo una estructura. Tras ser localizada, los equipos de emergencia tuvieron que amputarle el brazo derecho.

Los médicos relacionaron su deterioro con el llamado síndrome de aplastamiento, una complicación que puede producirse cuando una extremidad permanece comprimida durante un periodo prolongado. La liberación de sustancias provenientes de los músculos dañados puede provocar graves alteraciones en órganos como los riñones y el corazón.

El rescate que devolvió la esperanza

Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para llegar hasta Daniela. Cuando finalmente lograron sacarla, la multitud que esperaba en las inmediaciones celebró el rescate entre aplausos y oraciones.

La mujer fue trasladada a una ambulancia, donde sufrió el primer paro cardiorrespiratorio. A pesar de la gravedad de su estado, su familia mantuvo la esperanza de que pudiera recuperarse.

La tragedia también tuvo un fuerte impacto en su hijo de 12 años. El menor esperaba celebrar su cumpleaños con su madre el mismo día en que ocurrió el terremoto. Daniela, sin embargo, nunca pudo llegar a la celebración.

Su caso se convirtió en uno de los episodios más emotivos del terremoto en Pereira: una mujer que logró sobrevivir casi dos días bajo toneladas de escombros y que ya había enfrentado previamente un cáncer, pero que finalmente murió debido a las complicaciones derivadas del desastre.