Wellington, Nueva Zelanda. El invierno que recién concluyó en Nueva Zelanda fue el más cálido del que se tengan registros, y los científicos afirman que el cambio climático sigue elevando las temperaturas.

En el periodo de tres meses que concluyó en agosto, la temperatura promedio fue 9.8 Celsius (50 Fahrenheit), según el Instituto Nacional de Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda.

Eso es 1.3 Celsius al promedio y 0.2 Celsius por encima del récord previo del año pasado. Los científicos han llevado registros desde 1909, pero la mayoría de los inviernos más cálidos se han registrado en años recientes.

Nava Fedaeff, meteoróloga del instituto, señaló que además del contexto del calentamiento global, este año hubo más vientos cálidos de lo habitual procedentes del norte, así como temperaturas oceánicas más elevadas.

Añadió que la tendencia de calentamiento puede rastrearse a través de la concentración de dióxido de carbono, el cual ha incrementado en Nueva Zelanda de 320 partes por millón hace 50 años a unas 412 partes por millón en la actualidad.

Fedaeff indicó que las nevadas a menor elevación estuvieron muy por debajo del promedio este año, y que a menudo fueron reemplazadas por lluvia, lo que podría resultar en niveles más bajos de los ríos en los próximos meses debido a que hubo menos derretimiento de nieve. Ello podría impactar el riego de las granjas, puntualizó.

También hubo más eventos de clima extremo, añadió, incluyendo inundaciones severas en algunas zonas y sequías en otras.

El profesor James Renwick, especialista climatológico de la Universidad Victoria en Wellington, dijo que al menos a corto plazo, algunos granjeros con ganado bovino u ovino podrían beneficiarse de una temporada más larga de pastaje.

Pero también reconoció que los cambios ponen presión en los ecosistemas naturales y, con el paso del tiempo, más especies enfrentarían la extinción. Aseguró que es imperativo que los seres humanos reduzcan las tasas de emisiones de gases de efecto invernadero.

“Si no controlamos pronto el calentamiento, habrá dolor en una gran parte del mundo”, dijo.