ONU denuncia que nuevo código penal de Afganistán viola derechos humanos
El decreto “elimina formalmente la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley”.

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Atenas. El nuevo código penal promulgado por decreto en Afganistán establece castigos más severos por el maltrato de animales que por la violencia doméstica contra las mujeres y consolida en la ley la desigualdad basada en el género y el estatus social.
El decreto, que fue firmado en enero por el líder supremo de Afganistán, Hibatula Akhundzada, “define varios delitos y castigos que contravienen las obligaciones jurídicas internacionales de Afganistán”, manifestó el jueves el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, en declaraciones ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.
Instó a las autoridades afganas a revocar el decreto.
Compuesto por 119 artículos, el Decreto N.º 12, de 60 páginas, establece sanciones para las mujeres que visiten a sus familiares sin el permiso de su esposo, y permite que los maridos y los jefes de hogar determinen e impongan castigos en sus propias casas.
“Prevé el uso de castigos corporales por numerosos delitos, incluso en el hogar, legitimando la violencia contra mujeres y niños”, señaló Turk. “Y criminaliza las críticas al liderazgo de facto y a sus políticas, en violación de la libertad de expresión y de reunión”.
El decreto establece que un hombre que golpee a su esposa con la suficiente gravedad como para causarle un corte, herida o moretón visible enfrenta 15 días de prisión, si su esposa puede probar su caso ante un juez. Pero una mujer que vaya a la casa de su padre y se quede allí sin el permiso de su esposo es castigada con tres meses de prisión, al igual que sus familiares si no la devuelven con su marido.
El decreto “elimina formalmente la igualdad entre hombres y mujeres ante la ley”, afirmó en un comunicado difundido el miércoles la representante especial de ONU Mujeres en Afganistán, Susan Ferguson. “Coloca a los maridos en una posición de autoridad sobre sus esposas y limita la capacidad de las mujeres para buscar protección o justicia”.
Las penas son más duras por maltratar animales que a las mujeres. Cinco meses de prisión es el castigo para cualquiera que haga pelear a animales o aves. Las peleas de animales y aves, en particular las peleas de gallos y los combates entre perdices, son un pasatiempo popular en Afganistán, pero fueron prohibidas después de que el Talibán tomó el poder en 2021.
Las autoridades afganas han emitido con frecuencia leyes que establecen diversas prohibiciones, incluidas las vetos a la educación de las niñas más allá de la primaria, a que las mujeres trabajen en la mayoría de los empleos, y mandatos sobre cómo deben vestirse y comportarse las mujeres. Pero el decreto es el primer código penal completo emitido por el gobierno.
El nuevo código penal también establece un trato diferente para el mismo delito según la clase social, que va desde simples advertencias para los clérigos hasta castigos corporales para los considerados como miembros de los peldaños sociales más bajos.
Los académicos y las “personas de alto rango” reciben una advertencia de un juez; los líderes tribales y los empresarios reciben una advertencia y una citación judicial; las “personas comunes” enfrentan prisión; y “las clases bajas” están sujetas a golpizas. Si un infractor es condenado a un máximo de 39 latigazos, estos deben aplicarse en “diferentes partes del cuerpo”, señala el decreto.
Sin embargo, el trato diferenciado no se aplica en los casos de asesinato, en los que cualquier persona declarada culpable enfrenta la pena de muerte. El otro delito castigado con la pena capital es insultar al profeta Mahoma, aunque en ese caso la pena de muerte puede convertirse en seis años de prisión si el infractor se arrepiente.
En Ginebra, Turk exhortó a las autoridades afganas a “revertir su rumbo de excluir a la mitad de la población. Las mujeres y las niñas son el presente y el futuro, y el país no puede prosperar sin ellas”.

