
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 18 años.
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La Habana.- Paloma, convertida hoy, sábado, en un huracán categoría 4 extremadamente peligroso, amenazaba Cuba, donde los campesinos se afanaban por proteger los cultivos y el ex presidente Fidel Castro pronosticaba nuevos retos para la isla que no termina de reponerse se dos huracanes anteriores.
"Aunque se debilite un poco, debemos prestar mucha atención a esta tormenta", advirtió el meteorólogo José Rubiera por radio y televisión.
Las bandas de lluvia periféricas de Paloma llegaron a la costa sur de la isla en su sector central el sábado por la tarde después de dejar sin energía a buena parte de la isla Gran Caimán. Regía el alerta en las provincias centrales y orientales, y las autoridades de defensa civil supervisan los trabajos para proteger vidas y propiedades antes del arribo de la tormenta.
El Centro Nacional de Huracanes en Miami dijo que Paloma podría debilitarse nuevamente, pero seguiría siendo un poderoso huracán cuando tocara tierra hoy por la noche o el domingo por la mañana, con vientos máximos sostenidos de por lo menos 111 mph. Seguiría su camino hacia el Atlántico el domingo, avanzada la tarde.
Caimán Brac, al este de Gran Caimán, seguía experimentado vientos huracanados que arrancaron los tejados de algunos edificios, aunque no hubo informes de bajas, dijo el presidente de la Comisión de Emergencias Donovan Ebanks.
Cleva Jackson, propietaria de un hotel en Gran Caimán, dijo que seguía intentando localizar a sus familiares en Caimán Brac, donde tuvieron problemas en un refugio tras evacuar su vivienda.
"El tejado se desplomó y todo el mundo intentaba refugiarse en la cocina, pero no tengo noticias de ellos", dijo la mujer. "No podemos comunicarnos".
"No tememos informes de heridos o bajas. Todos los indicios apuntan que los daños han sido mínimos o inexistentes en Gran Caimán", agregó Ebanks.
Martin Richter, gerente de un restaurante playero abierto hace 100 años, dijo sentirse aliviado por haber pasado la mayor parte del viernes protegiendo con madera laminada las ventanas y entradas de su negocio.
"Tuvimos mucha suerte con éste", indicó. "Hemos aguantado muchas tormentas, así que sabemos lo que debemos hacer cuando llegan, pero esta tenía un aspecto mucho peor de lo que fue".
Los refugios cerraron sus puertas el sábado por la mañana en Gran Caimán a medida que reanudaban sus actividades los negocios. Algunas zonas siguen sin electricidad, aunque el suministro de agua fue restaurado paulatinamente.
Paloma tenía vientos máximos sostenidos de 140 mph con ráfagas aún más fuertes y los vientos huracanados se extendían hasta 25 millas. Se pronosticaban entre 5 a 10 pulgadas de precipitaciones sobre las islas Caimán y el centro y oriente de Cuba.
En una de sus Reflexiones publicadas el sábado en los medios cubanos, el ex presidente Fidel Castro dijo que Paloma causaría nuevos daños a caminos y cultivos plantados después del paso devastador de los huracanes Gustav y Ike entre fines de agosto y principios de septiembre. Esas dos tormentas causaron daños por valor de 9.400 millones de dólares y destruyeron un tercio de las cosechas, lo que provocó una fuerte carestía de verduras frescas.
El gobierno comunista puso en marcha a su muy aceitado sistema de defensa civil. En el centro y oriente de la isla, se advirtió a la gente que estuviera atenta a las noticias y las órdenes de evacuación.
A las 2:00 p.m., el centro de Paloma se encontraba 65 millas al suroeste de Santa Cruz del Sur, Cuba, y 105 millas al suroeste de Camagüey. Se desplazaba al este-noreste a 9 mph.
Los meteorólogos pronostican que se reducirá a tormenta tropical tras su paso por la isla y pasará al sur de la Florida hacia las Bahamas.

