El Cajón, California. El obispo de una pequeña comunidad católica caldea en el área de San Diego ha renunciado en medio de acusaciones de que malversó 270,000 dólares de su parroquia, anunció el martes el papa León XIV.

El obispo Emanuel Shaleta se declaró inocente el lunes de 16 cargos graves, incluido lavado de dinero, durante una audiencia a la que asistieron muchos de sus simpatizantes.

Shaleta, de 69 años, está acusado de malversar fondos de la Catedral Caldea Católica de San Pedro en El Cajón, al este de San Diego.

Fue arrestado el jueves en el Aeropuerto Internacional de San Diego mientras intentaba salir del país, según la Policía del Condado de San Diego, que no dijo hacia dónde se dirigía presuntamente. Alguien de la iglesia de Shaleta proporcionó una declaración y documentación “que mostraban una posible malversación de fondos de la iglesia”, indicó.

El fiscal Joel Madero declaró que las acusaciones contra Shaleta están relacionadas con pagos mensuales de alquiler de más de 30,000 dólares de un inquilino del salón social de la iglesia que presuntamente faltaban. Dijo que había discrepancias en las cuentas de la iglesia y que Shaleta “proporcionó relatos completamente irrazonables de adónde iba ese dinero”.

El juez fijó la fianza en 125,000 dólares y confiscó el pasaporte de Shaleta. Madero declaró que Shaleta representaba un riesgo de fuga, pero el abogado del obispo indicó que el vuelo del jueves estaba planeado desde hacía tiempo.

Durante una misa reciente, Shaleta abordó las acusaciones en su contra, diciendo que “nunca he abusado ni un centavo del dinero de la iglesia”.

“Por el contrario, he hecho todo lo posible por preservar y administrar adecuadamente las donaciones de la iglesia”, dijo en ese momento.

La abogada de Shaleta, Sharon Appelbaum, señaló que planeaba demostrar que las acusaciones eran falsas. Los sacerdotes de la Eparquía Caldea Católica de San Pedro Apóstol emitieron un comunicado expresando solidaridad con Shaleta.

Shaleta podría enfrentar 15 años de prisión si es declarado culpable de todos los cargos, informó la fiscalía distrital. Una audiencia preliminar está programada para el 27 de abril.

El martes, las puertas de la iglesia parroquial de El Cajón estaban cerradas y su estacionamiento estaba vacío.

El Vaticano señaló en su boletín diario el martes que León había aceptado la renuncia de Shaleta conforme al código de derecho canónico para las iglesias de rito oriental, que permite que el papa acceda si un obispo pide dejar el cargo.

León aceptó la renuncia cuando Shaleta la presentó en febrero, pero no se hizo un anuncio hasta esta semana de acuerdo con la embajada del Vaticano en Washington. La Santa Sede aparentemente esperó para anunciar la decisión a fin de evitar interferir con la investigación policial.

León nombró al obispo Saad Hanna Sirop como administrador temporal.

Shaleta fue ordenado sacerdote de la Iglesia Caldea Católica en Detroit en 1984. Fue designado para la rama de San Diego de la Iglesia católica de rito oriental en Estados Unidos en 2017.

La Iglesia Caldea Católica representa a más de un millón de cristianos de habla aramea que son principalmente de Irak. Si bien sus creencias se alinean con la doctrina católica romana, incluida la Trinidad y la divinidad de Jesús, la iglesia mantiene sus propias tradiciones e identidad orientales antiguas y distintivas.

También el martes, el cardenal iraquí Louis Sako se retiró como patriarca de la Iglesia Caldea Católica global, diciendo que desea dedicarse a la “oración, la escritura y el servicio sencillo”. Sako, de 76 años, que en ocasiones había chocado con los líderes políticos de Irak, dijo en un comunicado que ofreció libremente su renuncia al papa León XIV, quien la concedió, y que se marchaba “por mi propia voluntad”.

No está claro si el momento del retiro de Sako tiene algo que ver con el caso de California.

El papa anuncia la renuncia de obispo de San Diego acusado de malversar fondos