Tras el Jueves Santo, el Viernes Santo marca uno de los momentos centrales de la Semana Santa, dedicado a recordar la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret dentro del Triduo Pascual.

El Viernes Santo corresponde al quinto día de la Semana Santa y forma parte del Triduo Pascual junto con el Jueves y el Sábado Santo. En esta fecha, iglesias católicas, protestantes y ortodoxas rememoran la crucifixión de Jesús, aunque la celebración puede variar en calendario según cada tradición religiosa.

De acuerdo con los relatos evangélicos, la Pasión inicia cuando el gobernador romano Poncio Pilatos condena a muerte a Jesús tras proclamarse ‘Rey de los Judíos’. A partir de ese momento se describen los episodios de sufrimiento previos a la crucifixión.

Relacionadas

Según los Evangelios, Jesús fue despojado de sus vestiduras, golpeado y agredido antes de ser coronado con espinas. Posteriormente, cargó la cruz hasta el Monte Gólgota, también conocido como Monte Calvario, ubicado en las afueras de Jerusalén.

Conoce sus diferentes razones.

En ese lugar fue crucificado junto a dos ladrones, bajo un letrero que decía: “Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos”. De esta inscripción surge la sigla INRI. Durante la crucifixión pronunció las llamadas Siete Palabras, consideradas sus últimas frases y base de reflexión para los fieles.

Elementos conmemorados en Jueves Santo

Entre los elementos simbólicos de la fecha se destacan:

La cruz.

La corona de espinas.

El Vía Crucis.

El color rojo en la liturgia.

La adoración de la cruz.

La representación del Santo Sepulcro.

Las prácticas de ayuno y abstinencia.

El Viernes Santo, considerado el segundo día del Triduo Pascual, se caracteriza por el recogimiento, el silencio y la reflexión en memoria de la muerte de Jesús.

Liturgia, ayuno y prácticas religiosas del Viernes Santo

En la Iglesia católica no se celebra la eucaristía durante esta jornada. En su lugar, se realiza la Liturgia de la Pasión del Señor en la tarde, momento que coincide con la hora atribuida a la muerte de Jesús. Este acto se centra en la conmemoración de su tortura y fallecimiento, y suele incluir el Vía Crucis.

El Víacrucis consiste en la recreación de 14 estaciones que recorren los momentos desde la condena hasta el entierro de Jesús. Cada etapa se acompaña de oraciones. El color litúrgico utilizado es el rojo, en alusión a la sangre derramada. También es habitual cubrir imágenes religiosas con telas moradas.

¿Qué hacer el Viernes Santo?

1. Ayuno y oración: se considera una forma de honrar el sacrificio de Jesús. En algunas tradiciones ortodoxas puede implicar la abstinencia total de alimentos y bebidas durante el día.

2. Servicios de reflexión: incluyen lecturas de la Pasión, cantos y, en algunos casos, la veneración de la cruz.

3. Guardar silencio: se promueve reducir actividades sociales y ruidosas.

4. Actos de caridad: se incentiva la ayuda a otros mediante donaciones u obras de piedad.

Qué no hacer (o evitar) el Viernes Santo:

También existen recomendaciones sobre lo que se debe evitar durante la jornada:

1. Actividades de ocio o fiesta: se evitan celebraciones, música alta o consumo excesivo de alcohol.

2. Comer carne: es una de las restricciones más extendidas, sustituida por pescado o vegetales.

3. Trabajar: se ve como una falta de respeto, ya que estos días deben dedicarse al descanso y la reflexión.

4. Evitar conflictos: se recomienda no participar en discusiones o comportamientos agresivos.

5. Tener relaciones sexuales: se cree que las personas pueden quedar unidas para siempre o atraer consecuencias negativas, por lo que se promueve la abstinencia.

6. Regañar a los niños: se piensa que el enojo puede atraer energías negativas o “llamar al diablo”

7. Jugar o divertirse: actividades como jugar cartas, bailar o incluso limpiar están mal vistas, ya que se consideran una falta de respeto.

8. Vestirse de rojo: el color se asocia con lo maligno, por lo que se recomienda evitarlo.

9. Salir o ir de viaje a las 3 de la tarde: hora que simboliza la muerte de Jesucristo, considerada un momento de recogimiento absoluto.

Aunque no es considerado un día de precepto, el Viernes Santo sí está marcado por el ayuno y la abstinencia, al igual que el Miércoles de Ceniza.

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos establece que las normas de ayuno aplican para personas entre los 18 y 59 años. Durante el ayuno, se permite una comida completa y dos adicionales que no igualen esa cantidad. La abstinencia de carne rige desde los 14 años en adelante para los católicos de rito latino.

En el caso de las Iglesias católicas orientales, los fieles deben seguir la normativa propia de su Iglesia. Además, se recomienda participar en la liturgia del día, el rezo del Vía Crucis y otras prácticas como la meditación de las “siete palabras”, el Santo Rosario y la coronilla de la Divina Misericordia.