Londres. El Gobierno británico confirmó este miércoles haber brindado “apoyo operativo” a los Estados Unidos para interceptar al petrolero Bella 1 de bandera rusa -ahora renombrado como ‘Marinera’- en aguas del océano Atlántico.

“Las Fuerzas Armadas del Reino Unido proporcionaron apoyo operativo planificado, incluyendo la instalación de bases, a los elementos militares estadounidenses que interceptaron el Bella 1 en la frontera entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia tras una solicitud de asistencia estadounidense”, informó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado.

En concreto, el Reino Unido indicó haber utilizado el petrolero de reabastecimiento RFA Tideforce para respaldar a las fuerzas estadounidenses que perseguían al buque ruso, mientras que la Real Fuerza Aérea británica (RAF) proporcionó apoyo de vigilancia aérea.

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El ministro británico de Defensa, John Healey, alabó la “habilidad y el profesionalismo” de las tropas británicas por su papel junto con los Estados Unidos en la “exitosa intercepción” del buque Bella 1, que se dirigía a Rusia.

El Bella 1 -o Marinera- está sancionado por Estados Unidos en el marco de sus sanciones contra Irán y, en palabras de Healey, forma parte de un “eje ruso-iraní de evasión de sanciones que está alimentando el terrorismo, el conflicto y la miseria desde Oriente Medio hasta Ucrania”.

El buque repelió un intento de Estados Unidos de abordarlo en diciembre y se adentró en el Atlántico. Durante la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en un costado, modificó el nombre del navío y cambió su matrícula por una rusa.

El titular de Defensa británico dijo que la intercepción forma parte de los esfuerzos globales para combatir el incumplimiento de las sanciones y advirtió de que el Reino Unido seguirá “intensificando” sus acciones contra la actividad de la llamada ‘flota fantasma’ rusa, tras imponer sanciones a 520 buques de la misma.

El Gobierno británico aseguró asimismo que su papel en la operación se realizó “en pleno cumplimiento del derecho internacional” y calificó la relación entre el Reino Unido y Estados Unidos como la “más profunda del mundo” en materia de seguridad y defensa.

Esta muestra de cooperación americano-británica se produce en un momento en que crecen las dudas sobre la solidez de la relación transatlántica de defensa, y hasta del sentido mismo de la OTAN, por las repetidas promesas de la Administración de Estados Unidos de hacerse con el control de Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca, también socio de la OTAN.