Washington. Los republicanos de la Cámara de Representantes iniciaron el miércoles un esfuerzo para declarar en desacato al Congreso al expresidente Bill Clinton y a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton en relación con la investigación sobre Jeffrey Epstein, abriendo la posibilidad de que el organismo utilice por primera vez uno de sus castigos más poderosos contra un expresidente.

Los procedimientos de desacato son un paso inicial hacia un enjuiciamiento penal por parte del Departamento de Justicia que, de tener éxito, podría enviar a los Clinton a prisión en una disputa sobre obligarlos a testificar ante el Comité de Supervisión de la Cámara.

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El presidente de la cámara, el representante James Comer, dijo al inicio de la audiencia del comité que los Clinton habían respondido no con “cooperación sino con desafío”.

“Las citaciones no son meras sugerencias, llevan la fuerza de la ley y exigen cumplimiento”, expresó Comer.

Los Clinton argumentan que las citaciones son inválidas. Bill Clinton, el presidente Donald Trump y muchas otras personas relacionadas con Epstein no han sido acusadas de irregularidades. Sin embargo, los legisladores debaten sobre quién recibe el mayor escrutinio.

No obstante, había señales de un posible deshielo ya que los Clinton, ambos demócratas, parecían buscar una salida para testificar. Además, la aprobación de los cargos de desacato por parte de toda la Cámara está lejos de estar garantizada, pues requiere una votación mayoritaria, algo que los republicanos tienen cada vez más dificultades para lograr.

Las repercusiones de los cargos de desacato son significativas, dada la posibilidad de una multa considerable e incluso encarcelamiento.

Aunque históricamente los cargos se han utilizado solo como último recurso, en los últimos años, los legisladores han estado más dispuestos a recurrir a esta opción. Comer inició el procedimiento de desacato después de que los Clinton se negaran durante meses a cumplir con una citación del comité para su testimonio en la investigación de Epstein.

El enfrentamiento fue el giro más reciente en la saga de Epstein mientras el Congreso investiga cómo pudo abusar sexualmente de docenas de adolescentes durante años. El magnate se suicidó en 2019 en una celda de una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio. La publicación de los archivos del caso ha mostrado detalles de las conexiones de Epstein con Bill Clinton y Trump, entre muchos otros hombres poderosos.

Comer rechazó el martes la oferta de un abogado de los Clinton para que el presidente de la Cámara y el principal demócrata del comité, el representante Robert Garcia de California, entrevistaran a Bill Clinton en Nueva York, junto con el personal.

Cómo han respondido los Clinton

Los Clinton publicaron una carta la semana pasada en la que critican a Comer por solicitar su testimonio en un momento en que el Departamento de Justicia lleva un mes de retraso en un plazo establecido por el Congreso para publicar los archivos completos del caso Epstein.

Sin embargo, detrás de escena, el abogado de larga data de los Clinton, David Kendall, ha intentado negociar un acuerdo. Kendall planteó la posibilidad de que los Clinton testificaran en Navidad y Nochebuena, según el relato del comité sobre las negociaciones.

Los Clinton, que sostienen que las citaciones son inválidas porque no sirven a ningún propósito legislativo, también dicen que no sabían sobre los abusos de Epstein. Han ofrecido al comité declaraciones escritas sobre sus interacciones con Epstein.

“Hemos intentado proporcionarle la poca información que tenemos. Lo hemos hecho porque los crímenes del señor Epstein fueron horribles”, escribieron los Clinton a Comer la semana pasada.

Cómo se han utilizado los procedimientos de desacato

Los procedimientos de desacato al Congreso son infrecuentes y se utilizan cuando los legisladores intentan forzar testimonios para investigaciones de alto perfil, como la infame investigación realizada en la década de 1940 sobre presuntos simpatizantes comunistas en Hollywood o el proceso de juicio político del presidente Richard Nixon.

Más recientemente, los asesores de Trump, Peter Navarro y Steve Bannon, fueron condenados por cargos de desacato por impugnar citaciones de un panel de la Cámara que investigaba los disturbios del 6 de enero de 2021 perpetrados por una multitud de partidarios del presidente republicano en el Capitolio. Navarro y Bannon pasaron varios meses en prisión.

El comité del 6 de enero también citó a Trump en su investigación. Los abogados del mandatario resistieron la citación, argumentando décadas de precedentes legales que, según ellos, protegían a los expresidentes de ser obligados a comparecer ante el Congreso. El comité finalmente retiró su citación.

Ningún expresidente ha sido obligado con éxito a comparecer ante el Congreso, aunque algunos lo han hecho voluntariamente.

La respuesta de los demócratas

Los demócratas se han centrado principalmente en avanzar en la investigación sobre Epstein en lugar de montar una defensa total de los Clinton, quienes lideraron su partido durante décadas. Han dicho que Bill Clinton debería informar al comité si tiene alguna información pertinente sobre los abusos de Epstein.

“Ningún presidente o expresidente está por encima de la ley”, afirmó Garcia en la audiencia del comité.

Los demócratas dedicaron la audiencia a criticar a Comer por centrarse en los Clinton cuando el Departamento de Justicia está retrasado en la publicación de los archivos de Epstein. Comer también ha permitido que varios fiscales generales proporcionen al comité declaraciones escritas donde establezcan su conocimiento limitado del caso.

El comité también citó a Ghislaine Maxwell, la antigua confidente de Epstein que cumple una larga sentencia de cárcel por cargos de tráfico sexual.

“Es interesante que los republicanos y el presidente estén obsesionados en poner toda su energía únicamente en esta citación”, señaló Garcia.

Comer dijo que el comité entrevistaría a Maxwell el mes próximo. La secretaria de Justicia, Pam Bondi, también comparecerá ante el Comité Judicial de la Cámara en febrero.

Epstein, un acaudalado financiero, donó a la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992 y al comité conjunto de recaudación de fondos de Hillary Clinton antes de su campaña para el Senado en Nueva York en 2000.

Los demócratas se unieron al llamado a la transparencia total sobre Epstein tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, particularmente después de que la secretaria de Justicia, Pam Bondi, incumpliera su promesa de publicar la totalidad de los archivos no censurados de Epstein. La reacción fue más allá de las líneas ideológicas tradicionales, y llevó a los republicanos a alinearse con los demócratas que exigían una mayor investigación.

Debido a la presión, finalmente se emitió una citación bipartidista del comité que ordenó al Departamento de Justicia y a los herederos de Epstein que liberaran archivos relacionados con el magnate. Los republicanos actuaron rápidamente para incluir a los Clinton en la citación.

Comer indicó el martes que insistiría en que la citación se cumpliera mediante una declaración transcrita de Bill Clinton.

“Es necesario tener una transcripción en una investigación”, afirmó. “Así que, sin transcripción, no hay trato”.