Mogadiscio. Combates entre soldados del gobierno somalí y policías dejaron 16 muertos hoy, dijeron testigos, hecho que pone de manifiesto la incapacidad del gobierno respaldado por Naciones Unidas para controlar a sus fuerzas armadas.

Un policía, Ahmed Nur, dijo que los combates de hoy comenzaron cuando la Policía ejecutó a un soldado vestido de paisano a quien consideraban sospechoso de ser insurgente islámico. Agregó que los compañeros del soldado llegaron al lugar donde fue ejecutado y comenzaron a atacar a la Policía.

Un reportero de The Associated Press vio 16 cadáveres en el Hospital Medina, en Mogadiscio. Algunos vestían uniformes. Tres de las víctimas eran mujeres. El director del hospital, Mohamed Yusuf, afirmó que 30 personas estaban heridas.

Personal de limpieza intentaba eliminar la sangre de los pisos mientras varias mujeres lloraban frente al hospital. Cientos de personas se habían congregado en las puertas a la espera de noticias sobre los heridos o los muertos.

"Mi esposo fue muerto", sollozaba Hasno Ali. "El solo era un empresario", afirmaba.

La matanza pone de manifiesto la falta de disciplina o falta de comando en las fuerzas armadas de Somalia después de 20 años de guerra civil. En años recientes, se han registrado varios enfrentamientos armados entre policías y soldados en años recientes.

Algunos analistas sostienen que las fuerzas armadas somalíes son más una agrupación de milicianos que una institución disciplinada y entrenada.

La deserción por la falta de pago ha sido un gran problema, lo que pone en riesgo la capacidad del gobierno para combatir a la insurgencia extremista islámica, vinculada a al-Qaida.

En algunos de sus operativos, atacantes suicidas han portado bombas, lo que podría explicar el que la Policía estuviese tan alerta.

Actualmente, donantes internacionales, encabezados por Italia y Estados Unidos, tienen dispuesto pagar los salarios de unos 8,000 soldados somalíes.

Asimismo, un programa dirigido por la Unión Europea está a medio camino en el entrenamiento de 2,000 soldados somalíes, pero los entrenadores han dicho que uno de los mayores problemas que enfrentan es la falta de funcionarios de rango medio, cuya función es encargarse de imponer la disciplina y de que se cumplan las órdenes.