Miles de personas en América Latina podrían tener la posibilidad de obtener la nacionalidad española gracias a sus apellidos y ascendencia familiar, sin necesidad de residir en España.

El beneficio forma parte de la llamada nacionalidad por opción, un mecanismo legal dirigido a descendientes de ciudadanos españoles nacidos en el extranjero. El proceso permite solicitar la ciudadanía española siempre que se pueda demostrar el vínculo familiar con un español de origen.

De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, este derecho aplica principalmente a hijos, nietos e incluso bisnietos de españoles que no hayan renunciado a su nacionalidad.

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Entre los requisitos principales se encuentra demostrar que el abuelo, abuela o antepasado nació en España y conservar documentación oficial que pruebe la relación familiar. Además, el solicitante no debe poseer ya la nacionalidad española por otra vía.

El trámite también requiere presentar una declaración formal ante el Registro Civil español, jurar fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y las leyes españolas. En algunos casos, podría solicitarse la renuncia a la nacionalidad de origen.

Las autoridades españolas detallan que los interesados deberán presentar certificados de nacimiento, documentos de sus padres o abuelos españoles, así como otros récords oficiales que validen la descendencia.

Luego de reunir los documentos, el solicitante debe coordinar una cita en el Registro Civil español correspondiente, entregar la documentación original y pagar una tasa que actualmente ronda los 268.70 euros. El proceso de evaluación puede tardar hasta seis meses.

La posibilidad ha generado interés debido a la extensa lista de apellidos vinculados históricamente con familias españolas. Entre ellos figuran García, González, Rodríguez, López, Martínez, Sánchez, Pérez, Navarro, Torres, Vargas, Ortega, Flores, Herrera, Díaz, Ramírez, Salazar, Serrano y Velázquez, entre muchos otros.

Sin embargo, expertos aclaran que tener uno de estos apellidos no garantiza automáticamente la nacionalidad, ya que el elemento clave continúa siendo demostrar la ascendencia española mediante documentación oficial.

Si tiene uno de estos apellidos puede pedir la nacionalidad bajo ciertas condiciones:

A: Abraham, Acevedo, Acosta, Aguado, Aguiar, Aguilar, Alarcón, Alba, Aldana, Alcalá, Alegre, Alfonso, Alfaro, Almeida, Alonso, Álvarez, Amigo, Amado, Amaya, Aranda.

B: Baltasar, Báez, Barral, Barrios, Beato, Benavente, Benítez, Bernal, Bravo, Bueno, Bermejo.

C: Cabrera, Calvo, Camacho, Campo, Cantos, Carrasco, Carrillo, Carvajal, Castellanos.

D: Delgado, Diego, Díez, Díaz, Duque, Domínguez, Durán, Dorado, Duarte.

E: Enrique, Enríquez, Espejo, Esperanza, Espinosa, Escudero, Esteban.

F: Fajardo, Fernández, Ferrer, Ferrero, Figueroa, Flores, Fuentes, Fuertes.

G: Gálvez, García, Gato, Garzón, Gil, Gimeno, Giménez, Gómez, Granado, González,

Gutiérrez.

H: Haro, Henríquez, Hernández, Heredia, Holgado, Herrera, Huerta, Hurtado.

I: Ibáñez, Israel, Izquierdo.

J: Jaén, Jiménez, Jimeno, Jorge, Juárez, Julián.

L: Lázaro, Leal, Lara, Larios, Leiva, León, Lima, Linares, Lobato, Lobo, López, Lorca,

Lorenzo.

M: Madrid, Madrigal, Macías, Machado, Manuel, Márquez, Marchena, Marcos, Martínez, Marín.

N: Nájera, Navarro, Navas, Nieto, Núñez.

O: Ocampo, Ochoa, Olivos, Olmos, Oliva, Ordóñez, Olivares, Orellana, Ortega, Ortiz.

P: Pacheco, Padilla, Palma, Palomino, Pardo, Paredes, Pareja, Parra, Paz, Pascual, Pedraza, Peña, Pérez.

Q: Quirós, Quemada.

R: Ramírez, Ramos, Real, Rey, Reina, Ribera, Ricardo, Rivero, Robles, Roca, Rivas, Rodríguez, Ruiz.

S: Salgado, Salinas, Salas, Salazar, Salcedo, Salvador, Sánchez, Sancho, Serra, Serrano, Sierra, Silva.

T: Talavera, Toledo, Torre, Torres, Trigo.

U: Úbeda, Uría, Urrutia.

V: Valero, Valle, Vara, Varela, Vargas, Vázquez, Vega, Velázquez, Vera, Vergara, Villanueva, Vidal.

Z: Zalazar, Zaragoza, Zúñiga.