Una pareja que había decidido reunirse nuevamente en Guatemala luego de que el esposo fuera deportado de Estados Unidos fue asesinada a tiros en un campo de caña de azúcar en el suroeste del país, informaron autoridades guatemaltecas citadas por Reuters.

Las víctimas fueron identificadas como Nixon Giovanni Pérez Paz, de 43 años, y su esposa Glendy Marisol González de la Cruz, de 25 años, quienes habían residido recientemente en Overland, Misuri.

Los cuerpos fueron encontrados en las afueras de la ciudad de Retalhuleu, junto a la hija menor de la pareja, de un año, quien fue localizada con vida en la escena.

Según la Policía Nacional Civil de Guatemala, ambos presentaban heridas de bala y tenían las manos atadas detrás de la espalda. Pérez Paz habría recibido un disparo en el cuello, mientras que González de la Cruz presentaba una herida de bala en la cabeza.

En el lugar, los investigadores recuperaron casquillos de bala, un zapato y una motocicleta que podrían aportar información para esclarecer el crimen.

El Ministerio Público de Guatemala informó que los tres hijos de la pareja quedaron bajo el cuidado de familiares mientras continúa la investigación. Hasta el momento, las autoridades no han identificado sospechosos ni han establecido un posible móvil del ataque.

Una familia separada por la deportación

El asesinato ocurrió semanas después de que González de la Cruz regresara a Guatemala junto a sus tres hijas para reunirse con Pérez Paz, quien había sido deportado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).

De acuerdo con St. Louis Public Radio, Pérez Paz y su hermano Rolando fueron detenidos por agentes de ICE mientras se dirigían a trabajar el año pasado. Un portavoz de la agencia confirmó que Pérez Paz fue arrestado debido a que se encontraba en Estados Unidos sin autorización migratoria.

Tras la deportación de su esposo, González de la Cruz permaneció en Misuri con sus hijos antes de tomar la decisión de regresar a Guatemala para reunirse con él.

Rolando Pérez Paz, hermano de Nixon, expresó su dolor y cuestionó las consecuencias que tuvo la deportación de su familiar.

“Sentí que me quitaron lo que más quería. Sentí un gran dolor porque era mi hermano, mi cuñada, personas que querían trabajar, luchar”, dijo a St. Louis Public Radio.

También responsabilizó al proceso migratorio estadounidense por la separación que, según él, terminó afectando a la familia.

“Si inmigración no hubiera detenido a mi hermano, mi cuñada seguiría viva, y los niños no estarían pasando por este dolor”, afirmó.

Por su parte, el alcalde de Overland, Marty Little, dijo al medio que la ciudad no fue informada sobre la operación de ICE que llevó al arresto de Pérez Paz.

“No fuimos notificados; no sabíamos lo que estaba pasando. Estaban en Overland y se fueron sin que lo supiéramos”, expresó.

Las autoridades guatemaltecas continúan recopilando evidencia para determinar quiénes fueron responsables del doble asesinato y establecer las circunstancias que rodearon la muerte de la pareja.