La nación insular del Pacífico conocida durante décadas como Nauru pasará a llamarse oficialmente República de Naoero, una decisión con la que el gobierno busca recuperar el nombre tradicional del país y reforzar su identidad cultural.

El presidente David Adeang explicó que el cambio no responde a razones políticas, sino al deseo de preservar la historia, el idioma y las raíces del pueblo. Según el mandatario, “Naoero” es el nombre utilizado por generaciones de habitantes de la isla y forma parte de su patrimonio cultural.

La modificación fue posible tras una enmienda constitucional aprobada por el Parlamento. Aunque inicialmente se contempló realizar un referéndum, el gobierno decidió que no era necesario, al considerar que el nombre Naoero ya es ampliamente reconocido por la población, aparece en el escudo nacional y está permitido por la Constitución.

Con esta decisión también cambiará la forma de identificar a sus ciudadanos, quienes pasarán a ser conocidos como dei-Naoero. Además, el código internacional del país será actualizado de NRU a NRO, mientras las autoridades notifican oficialmente el cambio a organismos internacionales y a otros gobiernos.

Con cerca de 12,000 habitantes, Naoero es el tercer país más pequeño del mundo, solo por detrás de la Ciudad del Vaticano y Mónaco. La isla obtuvo su independencia en 1968 y en el pasado alcanzó gran prosperidad gracias a la explotación de fosfato, aunque posteriormente enfrentó una fuerte crisis económica tras el agotamiento de ese recurso. En la actualidad, también figura entre los países más vulnerables al aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático.

El cambio de nombre convierte a Naoero en otro de los países que han optado por recuperar su denominación tradicional para fortalecer su identidad nacional, siguiendo una tendencia observada en otras naciones que han dejado atrás nombres asociados a su pasado colonial.