Debido a la nueva ola de coronavirus, varios países europeos reforzaron medidas restrictivas para frenar el contagio.

Alemania

Alemania debate sobre nuevas medidas para hacer frente a la pandemia del COVID-19, como imponer la vacunación obligatoria para trabajadores de algunos sectores, entre ellos el sanitario, sin que haya todavía un acuerdo entre los tres partidos que negocian una futura coalición de Gobierno.

El debate precede a la votación que el próximo jueves se celebrará en el Bundestag (Parlamento), que tiene previsto aprobar las nuevas medidas preparadas por socialdemócratas, liberales y verdes para sustituir desde el 25 de noviembre a las vigentes durante el estado de emergencia contra la pandemia.

Pero, ya cunde el escepticismo sobre la capacidad de controlar alguna de ellas, como la que prevé que el uso del transporte público estaría restringido a personas vacunadas, que pasaron la enfermedad o con un test negativo reciente.

Italia

El requisito de mostrar el certificado sanitario en los medios de transporte, como los taxis, y la posibilidad de detener los trenes si viajan personas con síntomas de COVID-19 son algunas de las medidas que entran hoy, martes, en vigor en Italia, país que ve un incremento de casos atribuidos a la enfermedad.

Desde el 15 de octubre, para trabajar tanto en el sector público como en el privado, es obligatorio mostrar el documento que certifica que se está vacunado, que se ha pasado la enfermedad o que se cuenta con una prueba negativa reciente.

Francia

El Gobierno francés está en alerta por el fuerte repunte de contagios durante las últimas semanas que de momento no se traduce en una situación preocupante en los hospitales, e insiste en que no tiene ningún plan de confinamiento.

Sin excluir nada expresamente, el portavoz del Ejecutivo, Gabriel Attal, dijo sobre la posibilidad de recurrir a medidas de ese tipo para las Navidades que “no está previsto, ni de lejos ni de cerca, volver a confinarse”.

Francia abrirá en diciembre la vacunación de refuerzo a los mayores de 50 años (ahora ya se está haciendo con los mayores de 65 años y con los inmunocomprometidos) pero no está previsto aconsejarla también para los menores de esa edad.

Grecia

Desde principios de noviembre, las personas no vacunadas tienen que presentar una prueba negativa de coronavirus para disfrutar en las terrazas de locales, mientras que los espacios interiores están reservados exclusivamente para los vacunados.

Además de los restaurantes, comercios, bancos y edificios públicos también exigen a sus clientes una muestra del certificado de vacunación o el resultado negativo de una prueba rápida o molecular, que corre a cargo del cliente.

Además, Grecia impuso en septiembre la obligatoriedad de la vacuna contra el virus a todos los sanitarios, así como trabajadores en centros de mayores.

Países Bajos

El Parlamento neerlandés debate hoy, martes, la posible introducción de la llamada “política 2G” en el pase COVID, que supondría la total exclusión de las personas no vacunadas de la restauración y los eventos, aunque den negativo en una prueba de coronavirus, un paso polémico para el que el apoyo político no está garantizado.

En la actualidad, el uso de mascarillas es obligatorio en todos los espacios cerrados de acceso al público, la hostelería y los supermercados deben cerrar a las 8:00 p.m.- dos horas después del cierre de los comercios no esenciales- y se requiere el pase COVID para la mayor parte de la actividad social, desde la restauración hasta los cines, gimnasios y piscinas.

Rusia

Fuera de la Europa comunitaria, Rusia registró hoy más de 1,200 muertes por COVID-19 por octavo día consecutivo, acercándose al máximo de fallecimientos, 1,241, notificado el pasado sábado, informaron las autoridades locales.

Las autoridades rusas atribuyen el fuerte aumento de contagios y muertes en las últimas semanas a la agresividad de la variante Delta, la falta del cumplimiento estricto de las reglas sanitarias por parte de muchos ciudadanos y, sobre todo, a la baja tasa de inmunización en el país.

Ante el empeoramiento de la situación epidémica, el Gobierno envió al Parlamento un proyecto de ley para implantar el uso obligatorio de un pase sanitario en lugares públicos y el transporte que, si recibe el visto bueno de los parlamentarios, entrará en vigor a partir del 1 de febrero. Hasta entonces, los no vacunados podrán acceder a los establecimientos “libres de COVID” y usar otros servicios no esenciales al mostrar un resultado negativo de la prueba PCR negativa.