Los amantes de la aventura en amplios y acogedores espacios naturales y con vistas panorámicas únicas, encontrarán en la Hacienda 8A, de Las Piedras, el lugar idóneo para disfrutar.

Ubicada en la carretera PR-31, la extensa finca encierra mucho valor histórico de la región pedrense, narrativa que pone en contexto al visitante para el comienzo de su experiencia.

“Estas fincas en el Llano Bascarbó originalmente eran de mis bisabuelos. Ellos vinieron de España y en 1826 se establecen aquí. Todo este valle hasta las montañas era caña de azúcar. Entonces mi abuelo era jefe de ferrocarril en la Central Juncos, en Pasto Viejo (Humacao) y Caguas. Él fundó una vaquería y, prácticamente, me crié con él en este lugar y con sus animales de granja y como parte de la tradición familiar quise mantener ese concepto”, explicó el propietario, don Pedro Ochoa Roig.

Acompañado de su hijo, Juan Manuel Ochoa, actual administrador de la Hacienda 8A, don Pedro mencionó algunos detalles que abundan sobre el origen de la finca.

“De la vaquería comenzamos con los caballos y el alquiler de ellos ha sido muy bueno… aquello que está ahí es la chimenea de una locomotora que explotó y mi abuelo me regaló esa pieza que aún conservo y que llama la curiosidad del que la ve”, sostuvo.

El espacio comprende unas 300 cuerdas de terreno, algunas dedicadas a la industria ganadera y el resto destinadas a los “tours” en caballos.

“Desde que nací, aquí esto era una vaquería. Mi papá era el propietario y recuerdo que se ordeñaba dos veces al día. Una a las 12:00 de la noche y la otra al mediodía. El negocio de vaquería estuvo como más de 30 años hasta el 2001 y a partir de entonces se vendió la cuota y las vacas; se quedó con el equipo y la finca”, dijo Juan Manuel.

Los propietarios  Pedro Ochoa y Noelle Méndez de Ochoa junto a su hijo, Juan Ma Ochoa, presidente de 8A Hermanos, Corp.
Los propietarios Pedro Ochoa y Noelle Méndez de Ochoa junto a su hijo, Juan Ma Ochoa, presidente de 8A Hermanos, Corp. (Isabel Ferré Sadurní)

“Cuando me gradué de la universidad me asocié con mi hermano Pedro e hicimos la Corporación 8A Hermanos en el 2004. Lo primero que hicimos fue un centro ecuestre y aquí teníamos las pistas para los saltos de los caballos. Ese negocio duró casi una década y tuvimos varios clubes ecuestres, entonces a partir del 2011 cuando la economía se puso un poco apretada, entonces emprendimos en el alquiler de corrales para los equinos”, expresó sobre la evolución del negocio.

Al presente, Hacienda 8A tiene como oferta recorridos a caballo por diversos senderos en los que se aprecia gran variedad de árboles autóctonos, espacios para acampar y un amplio salón equipado con cocina para celebraciones de bodas, cumpleaños, reuniones o actividades grupales; todo ello con cita previa.

“Se alquila el espacio con cocina. Nosotros cocinamos o, si el cliente desea, puede hacer su comida o traer un catering. Tenemos espacio para asar lechón y hasta un horno para hacer pizzas. Abro todos los días desde las 10:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde y atendemos cerca de 10 personas en los recorridos a caballo”, dijo el administrador.

Los paseos, que duran entre 30 minutos y dos horas, se extienden por colinas, riachuelos y vistas exclusivas. “Todo bien explicado, porque aquí hay mucha historia, variedades de plantas y lugares que ameritan destacarse”, agregó.

Un centro agroeducativo y cultural

Atenta a los detalles sobre la oferta que la Hacienda 8A ofrece al visitante, la esposa de don Pedro, Noelle Méndez de Ochoa, explicó las labores educativas que allí se desarrollan para promover la cultura y la tradición.

“Nosotros recibimos, hace más de 10 años, a estudiantes de todas partes de Estados Unidos todo el tiempo. Ellos vienen acompañados de sus padres y maestros a hacer turismo educativo para conocer las costumbres y cultura de Puerto Rico”, dijo.

Como parte de la estadía, los estudiantes tienen la oportunidad de adiestrarse y practicar lo aprendido en los talleres que allí se hacen.

“Les damos dos seminarios, uno sobre los caballos donde se les enseña todas las características del equino y los equipos que se utilizan para domarlos y montarlos. Ese se lo gozan un montón, porque terminan bañando al caballo y ellos jugando con agua. El segundo, es un seminario de plantado. Tengo una agrónoma que brinda este seminario en aproximadamente una hora y trata sobre la siembra de verduras y plantas culturalmente usadas en Puerto Rico”, detalló.

“Las meriendas se las hacemos con bacalaítos, sorullos y otras delicias típicas de la Isla. Les hacemos arroz con pollo y los platos que nos distinguen y a ellos les fascina. Al final de su estadía, les hacemos preparar un mofongo, que en la más reciente ocasión se preparó de yuca por la escasez de plátanos y ellos quedaron encantados con la experiencia y el sabor”, manifestó Méndez de Ochoa.

Para reservaciones e información, puede llamar al 787 379-0321.

El lugar cuenta con un espacio para efectuar eventos especiales.
El lugar cuenta con un espacio para efectuar eventos especiales. (Isabel Ferré Sadurní)