Casi la queman viva en ataque racista en Cayey

Por Maribel Hernández Pérez 11/08/2018 |11:45 p.m.
Los actos ocurrieron en la mañana de ayer en su residencia de la calle Rufo Malavé del barrio Matón Arriba en la Ciudad del Torito. ([email protected])  
Es la segunda vez que sufre un atentado en lo que va de año.

CAYEY. Una mujer víctima de xenofobia sobrevivió al segundo atentado contra su vida durante el cual la golpearon e intentaron quemarla. Los actos ocurrieron en la mañana de ayer en su residencia de la calle Rufo Malavé del barrio Matón Arriba en la Ciudad del Torito.

La llamada de alerta ocurrió a las 8:17 a.m. en la que notificaban sobre una agresión. Cuando los investigadores se movilizaron a la escena, la víctima declaró que mientras dormía en su cama, luego de que su hijo de 12 años se fuera para la escuela, al parecer dejó la puerta abierta, lo que tenía por costumbre. Fue entonces cuando tuvo que enfrentar a tres personas encapuchadas. Una de ellas, según pudo identificar, era mujer. 

“Entran tres encapuchados, entre ellos una dama. Le dan un golpe a la señora encima de la cama, le ponen cinta adhesiva en las piernas (tobillos, para inmovilizarla) color gris, y luego le rocían con gasolina. Acto seguido, uno de los individuos empieza a prender fósforos y a tirarlos al suelo y la dama que estaba con ellos empieza a gritar que ella no venía a matar a nadie, sino que iba a darle un susto a esa persona, y se va del lugar”, narró el teniente Miguel Rodríguez, subdirector del Cuerpo de Investigación Criminal (CIC) de Guayama. 

Según indicó la agente Carmen Herrera, de la Oficina de prensa de la Policía de Guayama, la mujer fue identificada como Annie Santos de López.

A pesar de que el trío de delincuentes desistió de sus intenciones, minutos después regresaron para golpearla y se marcharon de la residencia, que está localizada al final de una empinada cuesta, con una estrecha carretera de acceso, con una sola entrada y salida. 

Mientras se iban, los victimarios gritaron a la mujer de 36 años, oriunda de la República Dominicana, “que si llamaba a la Policía le iban a matar al hijo, porque sabían en qué escuela estudiaba”. 

“La señora logra zafarse, porque no le ataron las manos y ahí viene y se quita la ropa y se metió al baño y después el cuñado llamó a la Policía; y el cuñado la llevó al hospital”, agregó el teniente, al indicar que la fémina fue dada de alta en horas de la tarde del Hospital Menonita en Cayey, luego de que la atendieran por hematomas en diferentes partes del cuerpo. 

El teniente confirmó que este año, Santos de López fue víctima de otro atentado. En esa ocasión le incendiaron el primer piso de la vivienda. En este caso se investigó la querella, pero no identificaron a los sospechosos ni establecieron el móvil. 

“La investigación no arrojó a nadie”.

El esposo de la víctima se encuentra de viaje por la República Dominicana, donde la mujer tiene otros dos hijos. 

Rodríguez no reveló en qué gestiones se encontraba el esposo de la víctima, que es ama de casa. 

La pareja lleva aproximadamente un año y medio residiendo en esa comunidad luego de que ella obtuviera la ciudadanía norteamericana. 

Ayer en el barrio Matón Arriba reinaba el silencio.

Por su parte, el vicecónsul de la República Dominicana en Puerto Rico, Carlos Pérez, reveló que el cónsul general Franklin Grullón hizo contacto con las autoridades con el fin de ofrecerle a la víctima la asistencia que necesite. 

De su lado, el presidente del Comité Dominicano de Derechos Civiles, José Rodríguez, no estuvo disponible para reaccionar a este caso que pudo culminar en una tragedia. 



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