Arecibo. La jueza Aida Meléndez Juarbe encontró ayer causa para arresto contra una mujer y su hijo a quienes se les atribuye agredir a un oficial de la Policía en Manatí, quien mató de un disparó al hijo y hermano de los imputados.

El fiscal Rodney Ríos presentó denuncias contra Wanda y Adrián Figueroa Reyes por los delitos de agresión agravada en tercer grado, obstrucción a la justicia, daños a la propiedad, y violaciones a dos artículos de la Ley de Armas.

La jueza, del tribunal de Arecibo, impuso una fianza de $26,000 a cada uno. La vista preliminar será el 6 de junio.

Ríos señaló que presentó cargos contra madre e hijo porque, presuntamente, la investigación corroboró que el policía fue agredido por ambos y por otro hijo de la imputada de nombre Saúl Medina Figueroa, quien murió cuando el agente Alfredo Delgado Molina le hizo varios disparos.

En ese incidente, ocurrido el pasado 27 de abril, el oficial también hirió de bala a Adrián.

El fiscal explicó que el agente acababa de cumplir su turno de trabajo, pero que aun así intervino con la conductora, Zuleika Pérez Figueroa, quien rebasó un semáforo con luz roja. La joven es hermana de los imputados y del joven fallecido.

El oficial no la detuvo de inmediato, pero la siguió hasta el estacionamiento del restaurante Taco Maker, de Manatí Plaza, donde labora la joven y allí le expresó su intención de darle un boleto.

En ese proceso estaba cuando Saúl presuntamente intervino y se inició una discusión entre ambos. Luego llegaron la madre y el otro hermano porque los cuatro trabajaban en el mismo lugar.

Existen versiones encontradas entre los imputados y el agente sobre lo que pasó luego. El agente señaló que disparó contra los hermanos cuando fue tirado al piso y golpeado por ellos, mientras que la otra versión da cuenta de que Adrián le quitó el rotén al policía cuando vio que disparó contra su hermano.

A la madre de los jóvenes se le imputa tratar de impedir que el agente sacara el arma y que disparara. Además de que también supuestamente participó de la agresión.

El fiscal dijo que tanto los testigos como un vídeo de seguridad que grabó el incidente corroboran la versión del policía. Asimismo, señaló que de la pesquisa no se desprende que el agente haya tenido querellas criminales por acciones violentas.

En tanto, Luciano Sánchez, abogado de los imputados, alegó que el agente Delgado Molina tiene historial de violencia y que incluso supuestamente su suegra le radicó una querella por agredirla con la culata de su arma. Durante el incidente ocurrido en Manatí, el agente hizo 15 detonaciones.