La investigación que se desarrolla para el esclarecimiento de la cuarta masacre de este año, ocurrida el martes en el barrio Cercadillo de Cayey, está adelantada ya que gira en torno a un alegado ajuste de cuentas relacionado al robo de un teléfono celular.

Según fuentes allegadas a la pesquisa, el motivo del crimen se relaciona con el alegado hurto de un celular a un jovencito, al que también le propinaron una paliza en un residencial público en Cayey.

Los sucesos se reportaron a las 3:57 p.m. de ayer, martes, cuando varios gatilleros a bordo de una guagua llegaron hasta el parque de pelota del sector para cuestionarles sobre el robo del celular a cuatro individuos, dos de los cuales ocupaban un automóvil marca Toyota Tercel color blanco. Otros dos hombres, que se encontraban en el exterior del auto, supuestamente les dispararon anticipándose al ataque.

Las víctimas, que viajaban como pasajeros del automóvil fueron identificadas como Luis A. Rodríguez de Jesús, de 16 años, y Roberto Rubet Vega, de 36. Este último, quien es vecino del sector Pepe Hoyos de Cayey, poseía expediente criminal en el 2004 por los delitos de asesinato, secuestro y violación a la Ley de Armas, en el 2003 por robo y en el 2002 por vehículo hurtado, de acuerdo a los archivos de la Policía.

Héctor L. De Jesús Llera, de 19 años y quien fue transportado en ambulancia aérea al Centro Médico de Río Piedras, falleció en el hospital en horas de la noche de ayer. Mientras que Kevin Rubet Gutiérrez, de la misma edad y quien es sobrino de una de las víctimas, quedó recluido en estado de gravedad.

Como parte de la pesquisa, se indaga si un hombre joven que llegó ayer por la tarde hasta el Hospital Menonita de Caguas para recibir asistencia médica por una herida de bala podría estar implicado en la matanza. El individuo es entrevistado por los investigadores.

“Creemos que era el objetivo Rubet Vega, salió hace unas semanas de la cárcel y era el que tenía más impactos de bala, pero estamos cubriendo todos los ángulos”, detalló el teniente coronel Anthony Ortiz Santana, jefe del área de Guayama.

El oficial informó que están ejecutando un plan de trabajo especial de 72 horas el cual se extiende hasta el residencial Jardines de Montellanos de Cayey, en conjunto con el grupo de trabajo creado por la División de Homicidios para el esclarecimiento de los crímenes.

“Este es un plan de trabajo de 72 horas que estamos llevando a cabo y esperamos tener buenos resultados, estamos verificando, toda la información que llega, la estamos corroborando”, se limitó a comentar Ortiz Santana.

En la escena se ocuparon más de 50 casquillos de balas de calibres .40, de rifle AK-47 y 9 milímetros, lo que le sugiere a los investigadores que al menos tres gatilleros participaron en la matanza. No se ocupó arma de fuego.

El portavoz de prensa de la Administración de Corrección y Rehabilitación, César Fiallo, confirmó que Rubet Vega, había salido de prisión durante el pasado mes de abril luego de cumplir la sentencia que se le había impuesto, a la cual se le adjudicaron otros años de prisión que había cumplido, y bonificaciones por estudio y trabajo.

Este año han ocurrido otras tres masacres, la primera en el sector La Vía, del barrio Vallas Torres en Ponce, el 15 de febrero; en el sector Pozo Dulce, del barrio Cañaboncito en Caguas, el 10 de marzo; y en la carretera PR-7718 del barrio Pasto, frente a la gomera El Italiano en Aibonito, el 26 de marzo.