En un intento por demostrar cómo el notorio Ángelo “Millones” Ayala Vázquez utilizaba distintos testaferros para lavar activos procedentes del narcotráfico, la fiscalía federal llamó al estrado a distintas personas que consignaron cómo se habían comprado decenas de vehículos de distintos concesionarios de autos en la zona metropolitana, mediante las firmas de profesionales que recibieron pagos en efectivo.

El primero en ser llamado fue Israel Laureano Encarnación, presidente de la compañía Laureano Insurance, quien confirmó cómo le había provisto una cubierta de seguro de vehículos que fueron referidos a un sujeto, identificado como Alberto Meléndez.

Bajo el nombre de Meléndez y de su esposa, aparecen registrados 11 autos, entre ellos varios modelos BMW, un Mercedes, un Acura MDX  y una Subaru Impreza.

Durante el interrogatorio de Laureano Encarnación se presentaron documentos sobre los vehículos que habían sido adquiridos por varios compradores.

“Cuando el vehículo no tenía financiamiento, la póliza anual se pagaba en cash. El que la pagaba era Alberto Meléndez”, indicó.

Luego de concluir el  testimonio de Encarnación, la fiscalía llamó al ingeniero Miguel Salas Rodríguez.

El testigo aseguró que dio su firma para la compra de cinco vehículos. Uno de ellos, un Mercedes Benz, que fue comprado en el Garaje Isla Verde.

Precisó que recibió de mil a tres mil dólares por cada automóvil. Indicó, además, que cada ocasión que visitaba el concesionario se encontraba con Meléndez.

“Todo estaba hecho, daba mi firma y él me entregaba el dinero”, indicó el testigo.

El ingeniero sostuvo que comenzó a recibir llamadas telefónicas de los bancos, ya que las cuentas de los carros no se estaban pagando y terminó con una deuda de 30 mil dólares, que actualmente intenta saldar.

La ex novia de Salas Rodríguez, Areny Mar Ortiz Báez, una vendedora, indicó que también compró dos Acuras, un Mercedes Benz y un Jeep Wrangler Unlimited Rubicon. La testigo indicó que compró los vehículos de la misma manera y que recibió pagos que fluctuaron entre los dos y tres mil dólares.

“En ocasiones le pregunté (a Meléndez) para quien eran los vehículos y él me dijo que eran profesionales que no tenían crédito”, mencionó Ortiz Báez.

Al igual que Salas Rodríguez, Ortiz Báez dijo que también recibió numerosas llamadas de instituciones financieras por las deudas morosas.

Dijo que contrajo varias deudas ascendentes a 11 mil por el Mercedes y seis mil por otro carro.

“Llamé (a Meléndez) para ver si podía conseguir a las personas, porque no estaban pagando”, indicó Ortiz Báez al asegurar que en algunas ocasiones las cuentas sí eran pagadas después de sus llamadas a Meléndez.

Ayala Vázquez enfrenta juicio en el tribunal federal junto a su medio hermano Luis Xadiel Cruz Vázquez por cargos de narcotráfico y lavado de dinero.

La  fiscalía federal también llamó al ayudante de gerente de Structural Steel Works, Deborah Orellanes, que también recibió un pago de 2,000 dólares por haber prestado su firma para la compra de un Honda CRV, en Honda de San Juan.

Indicó que conocía a Meléndez, quien es el número 53 del pliego acusatorio, a través de un familiar.

“Un agente llegó a mi casa y me dijo que el vehículo había sido confiscado. Llamé por varios meses (a Meléndez) para que se pagara el vehículo, pero un día se dejó de pagar”, indicó.

Antes de decretar un receso para el almuerzo,  también testificaron dos policías, uno de los cuales habló sobre la confiscación de un Honda CRV en hechos que se registraron el 19 de febrero de 2009, en la urbanización Mansiones de Montecasinos, en Toa baja.

Agentes adscritos a un grupo especial de la administración federal antidrogas DEA le dieron persecución a un sujeto identificado como Wilfredo Maldonado Rosario, mejor conocido como “Chino Valencia”.

Este sujeto se vinculó a la organización de Ángelo Millones y a su funeral acudió decenas de miembros de la organización del residencial José Celso Barbosa.

Reportes de prensas señalan que Chino Valencia era el lugar teniente de la organización de Ángelo Millones.

Supuestamente, Ángelo Millones ordenó la masacre de Pájaros debido a la muerte de Maldonado Rosario.

Durante el testimonio de un mecánico de la Autoridad de Energía Eléctrica, Oviliano Rosario Carrasquillo, la fiscalía presentó varias fotos del entierro de Maldonado Rosario.

El empleado de la corporación pública condujo una "tumba coco" desde la funeraria Los Cipreses en Bayamón hasta el cementerio del mismo nombre, no sin antes hacer dos paradas en Valencia y el residencia Barbosa.

En una de las imágenes aparece Angelo Millones vistiendo una camisa que lee "hermanos para siempre".

También declaró un convicto federal, Gerardo Torres Rodríguez, quien implicó a Ayala Vázquez en el envío de cargamentos de cocaína de Puerto Rico a Estados Unidos a través de la aerolínea American Airlines.
 
Torres Rodríguez, quien coordinaba los cargamentos, indicó que gran parte de ellos provenían de la organización criminal del acusado.

A groso modo, estimó que mediante este esquema se enviaban de 500 a mil kilos mensuales de cocaína entre los años de 2000 y 2006.

El esquema operaba de la siguiente manera:

- Los kilos se transportaban a un camión en Bayamón que tenía en su interior un contenedor de American Airlines.
- El camión salía de Bayamón al aeropuerto Luis Muñoz Marín.
- El contenedor con la droga  llegaba al área de carga de American.
- El contenedor con la droga se intercambiaba por otro contenedor y se alegaba que el cambio se tuvo que dar por un desperfecto.
- Un personal de la rampa recogía el contenedor con la droga.
- Se montaba el contenedor al vuelo.
- Empleados en un aeropuerto en los Estados Unidos eran notificados sobre el número de vuelo y el número del contenedor que contenía la droga.
- Los empleados del aeropuerto en Estados Unidos llamaban a sujetos que recogerían la droga en el área de equipaje.