El arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, apoyó hoy la sentencia del Tribunal Supremo que rechazó la petición de una mujer de adoptar a la hija biológica de su compañera, procreada por inseminación artificial.

"Yo estoy a favor de la decisión del tribunal", expresó el arzobispo a su llegada al parque Luis Muñoz Rivera, en Puerta de Tierra, de donde saldrá una marcha de estudiantes de las escuelas católicas en contra del maltrato y la violencia contra menores de edad.

La marcha culminará en el Capitolio.

Allí, el arzobispo indicó que se debe proteger la familia tradicional encabezada por un hombre y una mujer y opinó que las parejas del mismo sexo no deberían poder adoptar. "No estoy de acuerdo con la adopción de niñas y niños por parejas del mismo sexo", añadió González.

"Cuando tome posesión en el 2009, dije que el Estado tiene el deber de proteger la identidad del pueblo y en este momento, tiene el deber de proteger el matrimonio natural", sostuvo el arzobispo al defender el matrimonio tradicional.

"Todo ser humano debe crecer, conocer y sentirse amado por una madre y un padre y el Estado tiene la responsabilidad de defender ese núcleo", destacó.

Sobre las medidas que se consideran en la Legislatura para darles mayores derechos a las parejas de hecho y aquellas compuestas por personas del mismo sexo, González Nieves rehusó opinar al explicar que no ha visto el texto de las mismas.

Refiriéndose a los miembros de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transexual y transgénero dijo que "los amamos y queremos evitar cualquier tipo de discriminación ilegitima".