Los bisabuelos de Lorenzo González Cacho murieron asesinados en su cama, tal y como se encontró al menor el pasado 9 de marzo en su residencia en Dorado.

Ana y Ramón Cacho fueron asesinados en el año 1972, en su residencia, una de las mansiones del pueblo de Manatí que ubica en la carretera PR-2, que en aquel entonces era la principal vía de acceso a ese pueblo.

Doña Ana y Don Ramón fueron tiroteados mientras dormían por unos asaltantes que entraron a su residencia para robarles, aún cuando tenían perros feroces para protegerse. Doña Ana fue hallada con el rosario en la mano.

"Eran personas mayores, eso fue entre septiembre y octubre de 1972, dormían y los mataron acostados. Los cuerpos fueron encontrados así", dijo una persona allegada a la familia.

Los Cacho fueron en un momento unas personas muy prominentes, con  muchos recursos económicos. Eran los dueños de los Cigarros Cacho, cuyo anuncio en el cine decía: "No es lo mismo un cigarro, que un cigarro Cacho".

Como los Cacho, otros ciudadanos prominentes de Manatí sufrieron asaltos por esos mismos maleantes, sin embargo, los que fueron víctimas del doble asesinato fueron los bisabuelos de Lorenzo.

"A mi hermano y a mi hermana los amordazaron", contó la víctima amiga de la familia, que sufrió también de esa ola de violencia en los setenta. 

Doña Ana y Don Ramón procrearon al dentista Josi Cacho, a Ramón y a Carlitos, el padre de Ana Cacho, la madre de Lorenzo. Tanto Carlitos como Ramón son agentes de bienes raíces.

"Pero esa riqueza fue desapareciendo, sus negocios se fueron afectando. Después de haber tenido mucho dinero y fracasado, compraron unos supermercados que también se fueron a la quiebra. Era una familia riquísima. Comenzaron a perder sus propiedades", narró la fuente a este diario.

Uno de los poetas más importantes del país, Manuel Joglar Cacho, también es miembro de esa familia.

Los maleantes que fueron responsables de esos robos y el doble asesinato de los Cacho vivían en lo que se conocía como "la carretera vieja".

Un portavoz de la familia Cacho expresó que la familia atraviesa por un doble dolor y mucha angustia.

"Esta situación es doblemente triste ya que es revivir doblemente un episodio del pasado de nuestra familia y la similitud en las circunstancias. Eso fue una tragedia familiar del pasado que volvemos a revivir. Ciertamente estamos consternados por los recuerdos", dijo un portavoz de la familia Cacho.