La jueza Cristina Córdova Ponce, del Tribunal de Aibonito, determinó causa para juicio contra Anthonieshka Avilés Cabrera por cargos de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas por el crimen de Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, el 11 de agosto del 2025 en el desvío Roberto Colón, del mencionado municipio.

En sus argumentos finales, el fiscal Orlando Velázquez Reyes, explicó la diferencia entre un asesinato en primer grado, en segundo grado y atenuado, asegurando que se presentó prueba suficiente, mientras que la defensa insistió en que la prueba presentaba estuvo plagada de inconsistencias.

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“Aquilatados dichos testimonios, su credibilidad y probabilidad, a la luz del derecho vigente en esta etapa de los procedimientos establecemos que el Ministerio Público ha cumplido con la carga probatoria para una determinación de causa en los delitos según fueron imputados”, sostuvo Córdova Ponce.

El fiscal Orlado Velázquez Reyes, expuso que “este no es un caso de una pelea que amerite una reclasificación en esta etapa menor, sea un segundo grado o un asesinato atenuado. La petición es que se determine causa a propósito y con conocimiento porque las heridas fueron dirigidas a partes vitales, precisamente, le provocaron la muerte y porque no hubo ninguna provocación de parte de Gabriela que motivara que hoy en día estuviera muerta”.

Durante su turno de argumentación la licenciada Athelyn Jiménez Emanuelli, expuso que el Ministerio Público no presentó prueba de que su clienta actuara bajo los elementos del asesinato en primer grado clásico.

“La prueba aquí desfilada es una plagada de inconsistencias de contradicciones en cuanto a hechos relevantes y necesarios. Luego de analizada la misma entendemos que la determinación de este tribunal debería ser incluso una de no causa. Sin embargo, habida cuenta de que hay ausencia total de prueba en cuanto a los elementos requeridos por el Artículo 93 (asesinato en primer grado). Si esta honorable juez entiende que existe evidencia suficiente para la determinación de causa por algo, vamos a solicitar que sea por el Artículo 95, que es asesinato atenuado en conformidad de la prueba y en su defecto un Artículo 92 de asesinato en segundo grado”, planteó la licenciada Jiménez Emanueli, a cargo de la defensa junto a la licenciada María Soledad Sáez.

La lectura de acusación fue pautada para el 6 de marzo.

El último testigo en declarar fue el patólogo forense, Dr. Javier Serrano Serrano, del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), quien confirmó que no se encontró muestras del perfil genético de Anthonieshka en las muestras de raspado de uñas de las manos de Gabriela Nicole.

El experto había revelado durante la vista preliminar de la progenitora de Avilés Cabrera, que la herida de arma blanca que le causó la muerte le perforó la punta (ápice) del corazón.

En total, la adolescente recibió 11 heridas de arma blanca, una alargada en la parte posterior derecha de la cabeza, cuatro en el tórax una de las cuales, de cinco centímetros de profundidad le causó a muerte; cinco en el muslo y glúteo izquierdo y otra en la parte posterior del antebrazo derecho que podría ser de defensa, de las cuales detalló su tamaño, trayectoria, longitud, ancho y profundidad.

De la cantidad de heridas, Serrano expuso que se puede inferir que existía la intención de causar la muerte a una persona que está indefensa.

El tipo de herida, explicó, permitió una pérdida de sangre sustancial y considerable, lo que le ocasionó la muerte.

“Eventualmente perfora el saco pericárdico, que es el saco que recubre el corazón y eventualmente perfora el ápice del corazón y produce una perforación de aproximadamente un centímetro y penetra la hoja del arma utilizada al interior de la cavidad ventricular, lo cual permite entonces que la sangre que está en el interior del corazón bombeándose buena parte de ella sale al saco pericárdico y a su vez también a la cavidad toráxica izquierda y la derecha y esa eventualmente es la única herida que va a contribuir significativamente a producir la muerte”, detalló el patólogo forense.

A preguntas de la fiscal Silda M. Rubio, en torno a si se utilizó solo un arma punzante o varias. “En términos de las descripciones yo no puedo descartar que haya sido utilizada más de un arma porque pudieran haber sido más de una que fueran similares, pero tampoco puedo descartar que haya sido una sola arma.