Causa para juicio contra hombre por el crimen de su niño de 5 años
Los hechos ocurrieron en la víspera del Día de Reyes, en Caguas.
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La jueza Mibari L. Rivera Sanfiorenzo, del Tribunal de Caguas, determinó este lunes causa para juicio contra Christian Serrano Rosario, quien enfrenta cargos por asesinato en primer grado y violación al artículo 6.06 de la Ley de Armas por el crimen de su hijo, Chris Ezequiel Serrano Rodríguez, de cinco años.
Los horrendos hechos ocurrieron en la pasada víspera del Día de Reyes, en su hogar ubicado en el sector El Tamarindo, en Caguas.
La lectura de acusación fue señalada para el 14 de abril y el juicio en su fondo para el 12 de mayo.
La primera testigo en declarar fue la investigadora forense, Jean Marie Velázquez Claudio, quien describió la sangrienta escena con la que se encontró al momento de recopilar, junto al equipo de trabajo, la evidencia. Explicó que había sangre en la puerta principal, en el piso del comedor, cocina, pasillo y el cuarto principal.
“Ahí veo un menor de edad sin vida, con mucha sangre, un cuarto con una cama repleta de sangre y con órganos expuestos... en la primera inspección ocular lo más que se notaba era una herida grande en el área izquierda del pecho, tenía todo el pecho, lado corazón, lado izquierdo, abierto”, detalló Velázquez Claudio.
El cadáver también presentaba seis heridas de arma blanca que, de acuerdo con su conocimiento, son las que traspasan de la parte del frente. Encontró en el piso de la habitación un tejido humano, un cuchillo en la cocina y en el zafacón lo que entendió que eran dos órganos humanos.
El día de los hechos, Elisa Rodríguez, madre de la víctima, salió a una farmacia y luego a otra para conseguir un medicamento, porque el niño se sentía mal. Cuando regresó al hogar, observó sangre en la entrada y pensó que el imputado se había hecho daño y se había ido de la casa.
“Cuando llego, que me asomo al cuarto, veo al nene en esta posición como con unas tripitas por fuera… no tuve la valentía de acercarme al nene, yo solamente lo vi de lejos y vi que él estaba allí y yo empecé a gritar ‘¡por qué me hiciste esto, a Christian!’”, relató la progenitora con un nudo en la garganta, mientras que el padre del niño bajó la cabeza sobre el escritorio de la sala.


