Las autoridades no han confirmado si el cantante de música urbana Arcángel estará disponible para comparecer a su citación a la Fiscalía de San Juan, mañana martes, para declarar en calidad de testigo como parte de la pesquisa del asesinato Kevin Fret, el primer latino trapero abiertamente homosexual, ocurrido el pasado 10 de enero.

Según la directora del Cuerpo de Investigación Criminal (CIC) de San Juan, comandante Mayda Ortiz, la sargento Omaira Arnaldi Vélez, quien supervisa la pesquisa separó la fecha del martes para la entrevista con Austin Agustín Santos, sin embargo, como se encuentra fuera del país, se hicieron gestiones con su representante legal en vías de posponer su comparecencia.

“Estamos esperando hablar con el representante legal de él, pero él (Arcángel) no está en Puerto Rico”, expresó la comandante.

Hilda Rodríguez, progenitora de Fret, que fue asesinado mientras transitaba en una motora por la avenida Eduardo Conde en la comunidad Villa Palmeras en Santurce, reveló la semana pasada en el programa Conexión Samantha Love que su hijo le confesó a Arcángel su presunta relación íntima con el artista Juan Carlos Ozuna Rosado, conocido en el mundo musical como Ozuna.

Sin embargo, de acuerdo a su relato, a pesar de que le pidió confidencialidad, Arcángel supuestamente no guardó el secreto y le increpó a Ozuna. Días después el propio Ozuna habría llamado a Fret para cuestionarle sobre ese particular.

Posterior al crimen de Fret se reveló que Ozuna había radicado una querella en el 2018 en el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Miami por una supuesta extorsión de parte del fallecido a cambio de que no difundiera unos vídeos de contenido sexual que grabó antes de que fuera famoso a pesar de que los mismos fueron comercializados.

La fiscalía y los investigadores cuentan con mensajes y transacciones bancarias, como parte de la evidencia del caso.

El pasado 22 de febrero, tras varias horas de entrevista con la fiscal Betzaida Quiñones, exponente de música urbana Ozuna manifestó a los medios de comunicación que les brindó los detalles de sus denuncias de extorsión y que no fue cuestionado por el asesinato del trapero.

Fret, residente en Miami, llegó a Puerto Rico el 12 de enero para pasar unos días con su familia y el día 15 de enero debía regresar ya que tenía una vista por hechos ocurridos en junio del pasado año cuando fue víctima de un ataque violento por parte de otro hombre por su orientación sexual ya que se molestó porque se estaba bajando el pantalón para tomar el sol en su trasero en una piscina.

El hermano del fallecido declaró a las autoridades que Fret no acostumbraba a salir de madrugada y que no se percató cuando abordó su motora para trasladarse a un destino no precisado donde se encontró con la muerte. 

Patrulleros del cuartel de Barrio Obrero, se toparon con la escena a eso de las 5:31 a.m. cuando a lo lejos vieron a un hombre parado mirando a un motociclista que estaba tendido sobre el pavimento y pensaron inicialmente que se trataba de un accidente, pero al percatarse de su presencia el individuo abordó su motora y escapó.

El joven falleció unas horas después, a consecuencia de las heridas de bala recibidas, en el Centro Médico de Río Piedras.

Del supuesto observador no se pudo elaborar un retrato hablado porque los dos policías ofrecieron una descripción diferente sobre las características del individuo.