Eric Steenbakkers y Zorimar Betancourt, progenitores de Stefano, estaban en primera fila para escuchar cuando John Anthony "Jongy" Morales López hizo alegación de culpabilidad por el delito de tentativa de "carjacking" que terminó con la vida del joven de 17 años.

Fuera de la sala del juez federal Jay García Gregory, la madre se limitó a expresar visiblemente compungida que "mañana (jueves) es el cumpleaños de Stefano", quien se supone que cumpliese la mayoría de edad, los 18 años.

Este joven fue asesinado el 24 de junio de 2012, cuando transitaba por la carretera PR-693 en Dorado. Ese día, Morales López y su coacusado Alexis "Negro" Amador Huggins trataron de robarle a mano armada la guagua Lexus blanca que manejaba, lo que no hicieron, pero lo mataron según el pliego acusatorio.

El juicio contra Amador Huggins continuará este jueves, cuando se espera que declare Morales López, quien llegó a un acuerdo con la Fiscalía Federal para declararse culpable a cambio de cumplir entre 24 y 30 años de cárcel por los cargos de tentativa de "carjacking", que resultó en muerte y usar un arma de fuego en un crimen violento que resultó en asesinato.

García Gregory le preguntó al acusado si se consideraba culpable de los hechos, y el joven adulto de 20 años contestó: "Sí, su honor".

 ¿Eso es lo que hizo?, pregunto el juez.

-Sí, su honor, respondió otra vez.

¿Se considera usted culpable?

-Sí, su honor.

¿Se declara culpable porque usted es culpable?

-Sí, su honor.

¿Se declara culpable o no culpable?

-Culpable.

María Domínguez -quien representa a la Fiscalía Federal junto con Jacqueline Novas- detalló la teoría del Gobierno, que establece que la noche del 24 de junio, Amador Huggins recogió a Morales López en el caserío Villas del Rey en Caguas, en una guagua Jeep Compass. Luego buscaron un arma de fuego de otra persona.

 El dúo se dirigió a Dorado y vieron una guagua Lexus blanca y es entonces que Amador Huggins comenzó a chocar por detrás al vehículo conducido por Stefano para que se detuviera.

El conductor no se detuvo y Amador Huggins colocó la Jeep frente a la Lexus. Le dio el arma de fuego a Morales López, quien se bajó de la guagua Jeep y disparó "con los ojos cerrados" cuando Stefano trató de huir, describió la fiscal.

Domínguez agregó que uno de los disparos le dio en la cabeza a Stefano, y Morales López regresó al vehículo y se fueron de la escena del crimen. Amador Huggins dejó a su amigo en Villas del Rey y devolvieron el arma prestada.

Cuando el juez federal le preguntó si estaba de acuerdo con esa versión, Morales López respondió: "Sí, su honor".

La fiscal federal destacó que Morales López se expone a una cadena perpetua, y que el caso fue presentado ante el Comité de Pena de Muerte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, pero no fue certificado para una ejecución en caso de convicción.

Sin embargo, indicó que el acuerdo al que llegó con el abogado Richard Dansoh contempla una pena de entre 24 y 30 años, pero que queda a disposición del juez.

Se informó en sala que se prepara un informe presentencia; la lectura de sentencia fue pautada para el 3 de septiembre próximo.