Crónica de un asesinato anunciado...

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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Tenía apenas 20 años. Era madre de cuatro niños, el mayor de tres añitos y el más chiquito de sólo unos meses, que quedaron huérfanos con su muerte el mismo Día de Navidad.
Aunque repentina, la muerte de Tisha Jazmín Olivo, vecina de Mayagüez, no sorprende al que observa la trayectoria de su agresor, Germán Toro Cintrón, con quien la joven mantuvo una relación por cerca de un año.
No sólo tres órdenes de arresto en contra de Toro Cintrón por violencia doméstica, amenaza de muerte y Ley de Armas, sino otro caso del 2004 de maltrato, fueron indicadores de que Tisha estaba en peligro.
“Poco antes de que la mataran, un día estábamos en el apartamento de mi hermana que ella tenía en Mayagüez y él le colocó un lazo rojo amarrado con tres nudos. Yo le dije a ella que algo podía sucederle porque él bregaba con eso de la brujería. Él le había repetido que si ella no estaba con él no sería de nadie más”, narró ayer a este diario la hermana de la occisa, Sheila Olivo.
El viernes, Día de Navidad, Tisha recibió una llamada de Toro Cintrón, quien andaba escondiéndose de la justicia en casa de familiares, en el sector Monte Grande de Cabo Rojo. Según trascendió, en la comunicación éste le prometió $100 para que ella pudiera comprar regalos a los pequeños.
También le dijo a Tisha que le devolvería unos papeles de los menores que le había ocultado.
Creyendo que era cierto, Tisha llegó hasta una quebrada en dicho sector, donde a todas luces Toro Cintrón le tendió una emboscada y la mató de una cuchillada en el cuello.
“Ella fue para allá por el dinero, porque pensó en que podría comprar algo para los nenes. Además, quería que él le devolviera esos papeles. Pero, si yo hubiera sabido que era él el que la llamó, jamás la hubiera dejado. Las agresiones de ese hombre a mi hermana fueron muchas. No sólo por teléfono, sino también frente a mi persona. La amenazaba. Le rompió su apartamento”, agregó Sheila.
Incluso, tanto fue el miedo que sintió Tisha del lazo rojo con los nudos, que decidió irse a Boquerón durante las fiestas navideñas para cambiar de escenario. Sin embargo, la jugada no le dio resultado y murió allí mismo, en Cabo Rojo.
Tisha era una joven ama de casa que hacía uñas y también limpiaba residencias para ganarse unos chavitos. En las noches le gustaba janguear con sus amistades, según dijo su hermana.
“Era bien buena, amigable; mucha gente la conocía. Yo quiero que ese hombre caiga preso. No es justo lo que hizo, y dejó a cuatro hijos sin madre. Eso no se hace. Mi mamá está grave del dolor”, agregó Sheila sobre su hermana, a quien velarán en la funeraria Montalvo, en Cabo Rojo.
Ayer, Toro Cintrón permanecía bajo la custodia de la Policía en el Centro Médico de Río Piedras.
Y es que luego de asesinar a Tisha, en la carretera PR-102 en Cabo Rojo, éste presuntamente se hizo una herida en el cuello. No murió, y aunque su condición es delicada, se entiende que sobrevivirá.
Hoy, el fiscal Esteban Miranda y el agente Samuel Lugo, de la División de Homicidios de Mayagüez, continuarán la pesquisa del asesinato de la joven.
Según el fiscal, los días 6 y 15 de septiembre de este año Tisha fue víctima de maltrato por parte de Toro Cintrón.
Por estos casos, la jueza Soraida Lamboy encontró causa para arresto en ausencia contra el hombre y le fijó una fianza de $20 mil en cada uno.
El 13 de noviembre, Toro Cintrón arremetió otra vez contra Tisha: la amenazó de muerte y utilizó un arma de fuego.
Por este incidente, el juez Emilio Mulero fijó una fianza también en ausencia de $40 mil contra Toro Cintrón.
Según fuentes de este diario, Tisha solicitó una orden de protección en una ocasión. Sin embargo, requirió que las autoridades la dejaran sin efecto.
Toro Cintrón había sido fichado por las autoridades en marzo de 2004 también por maltrato. Se entiende que este caso fue en contra de otra mujer.
Se espera que una vez el hombre salga del hospital se le lleve ante un magistrado para que sea procesado criminalmente por la muerte de Tisha.

