Cuatro personas perecieron, dos de ellas calcinadas, en un aparatoso accidente de tránsito reportado durante la mañana de ayer, domingo, en el kilómetro 1.1 del expreso José de Diego (PR-22) en dirección de Carolina hacia San Juan, poco después de la salida hacia el túnel Minillas, informó la Oficina de Prensa del Negociado de la Policía.

La tragedia, que empañó el Día de los Padres, ocurrió a las 7:22 de la mañana cuando el conductor de un vehículo marca Acura, color gris, del 2005, que iba a exceso de velocidad, perdió el control del volante e impactó una valla de cemento; luego se elevó, chocó con dos árboles a unos ocho pies de altura y golpeó un vagón de la construcción en el área verde, debajo del cual quedó parte de la carrocería. 

Tras el impacto, el vehículo se incendió.

La teniente Maritza Alvarado, directora de la División de la Autopista Buchanan había informado que uno de los dos ocupantes del vehículo que salieron expulsados en el accidente fue transportado al Centro Médico de Río Piedras. Pero en horas de la tarde, según expresaron varios allegados a través de la redes sociales, murió.

El joven fue identificado como Joan Abdiel Rodríguez Álamo, de 17 años.

Inicialmente, las autoridades habían informado que había fallecido mientras era transportado por paramédicos a la sala de emergencias, tras quedar pillado debajo del vagón. 

Una vez concluida la investigación de la escena, cuando el agente investigador y la fiscal fueron al Centro Médico en Río Piedras para continuar con el protocolo que se sigue en estos casos, “los médicos le indicaron que el muchacho estaba en condición bien crítica, tenemos que ver cómo evoluciona en las próximas horas, está intubado”, había manifestado Alvarado. 

 El otro joven que salió expulsado del automóvil y que falleció en la escena, fue identificado como Joshua Casillas Huggins, de unos 24 años. 

Será necesario que los familiares de los dos calcinados, que murieron dentro del auto, los identifiquen mediante placas dentales en el Negociado de Ciencias Forenses debido a la condición en la que quedaron sus cuerpos. 

“Aquí entendemos que fue la velocidad (el causante del accidente). Impactaron el muro de seguridad, se elevaron, chocaron un árbol, luego otro árbol y la caseta usada como oficina en la construcción; (el auto) se incendia y quedó partido en pedazos”, sostuvo Alvarado, al detallar la teoría sobre las causas del accidente de carácter fatal. 

El herido y las víctimas son vecinos del residencial Nemesio R. Canales en Hato Rey, donde sus residentes se despertaron con la trágica noticia. 

Los jóvenes estaban en sus residencias el sábado por la noche y decidieron salir a dar una vuelta. No se ha precisado en qué lugar estuvieron compartiendo. 

Una de las víctimas hubiese cumplido años ayer. 

Sus allegados no supieron de ellos hasta que comenzaron a surgir los primeros informes sobre los sucesos. 

 El accidente ocasionó una gran congestión de tránsito durante varias horas, a pesar de que se mantuvo un carril abierto mientras concluía la compleja investigación, que conllevaba tomar medidas y fotos de la escena. 

 La carrocería del vehículo accidentado y las partes recuperadas fueron removidas con una grúa y transportadas a la División de Autopistas Buchanan.

En lo que va de año, han ocurrido 102 muertes por accidentes de tránsito, que es una cantidad menor a las reportadas a esta fecha durante el año pasado.

Del total de las víctimas, 41 son conductores.

 El Negociado de Patrullas de Carreteras no tenía disponible la cifra comparativa del 2018. 

 El agente Damián Cruz, junto a la fiscal Yamil Samalot, investigan los hechos.

Mientras, durante la mañana de ayer, una conductora resultó herida de gravedad cuando invadió el carril contrario chocando de frente otro automóvil en el kilómetro 6.5 de la carretera PR-2 en el desvío PR-142, en Corozal. Nathaneli Hernández Caraballo, de 21 años, transitaba en un auto Kia Rio del 2015 cuando impactó un Honda Accord de 1993.