“Cuidado Bryan que viene una guagua”-VÍDEO
Sobreviviente de la tragedia dijo a sus familiares que su alegada pareja -con la que se dice que discutía- murió tras salvarlo del choque.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
PUBLICIDAD
Una tragedia: dos familias destruidas.
Las circunstancias que rodean los hechos en el que un joven de 21 años murió atropellado mientras supuestamente discutía con su alegada pareja en la avenida Román Baldorioty de Castro son aún una incógnita. Pero lo que es evidente es que el desgraciado incidente tiene devastados tanto a los familiares de Bryan Álamo, como a los de la víctima fatal (Eduardo Javier Millán), quien supuestamente en sus últimos instantes con vida trató de salvar a su compañero.
Al menos, esa es la versión que Bryan le ofreció a sus parientes en la poca conversación que tuvo con éstos ayer, pues prácticamente pasó todo el día sedado tras recibir ayuda médica en el Guaynabo Medical Plaza, donde fue llevado tras sufrir un aparente ataque de nervios.
“(Bryan) dice que él le dijo: ‘Ten cuidado Bryan que viene una guagua’. Y a mi nieto le dio tiempo a retroceder... al otro no sé qué le pasó. Serían los nervios o algo...”, contó a Primera Hora la abuela paterna de Bryan, Hidelisa Cotto.
El accidente ocurrió a las 5:12 a.m., en dirección de Carolina hacia a San Juan, frente a la iglesia Fuente de Agua Viva, cuando los jóvenes aparentemente discutían en el paseo de emergencias a varios pies de distancia frente a un auto Toyota Corolla color negro, en el que llegaron al lugar, y el pasajero de súbito salió corriendo hacia los carriles.
El conductor de una guagua de transporte escolar que transitaba por el carril derecho, a la altura del kilómetro 11.7, intentó esquivarlo, pero lo impactó cerca del carril central lanzándolo a 167 pies de distancia. Luego de atropellarlo, el conductor de la guagua marca Dodge Ram se descontroló y provocó que otro auto lo chocara.
El inspector Jorge Hernández Peña, coordinador de asuntos de tránsito de la Superintendencia Auxiliar en Operaciones Estratégicas (SAOE), reiteró que luego de que el conductor del vehículo les reveló que estaban en medio de una discusión de pareja, decidieron consultar también el caso con la División de Violencia Doméstica del Área de Carolina.
Hidelisa dijo haber escuchado en las noticias sobre una posible discusión entre los muchachos, pero aseguró desconocer si el dato es cierto pues “no he podido hablar con él”.

“Está mal con todo ésto... lo tuve que llevar al médico y ahora mismo está durmiendo”, expresó llorosa la mujer al destacar que ambos jóvenes vivían hace un año en su hogar, en el barrio Guaraguao en Bayamón.
Trascendió que eran pareja...
Sabes qué... yo soy una persona observadora pero nunca me atreví a preguntarle nada.
¿Para dónde iban a esa hora?
(Bryan iba) a llevarlo a casa del papá. Se iba a quedar allá para irse al otro día porque empezaba a trabajar en Ramallo.
Hidelisa sólo tuvo palabras de elogios hacia Eduardo Javier, a quien describió como un muchacho “bueno, educado, honesto y con aspiraciones de estudiar chef”. Agregó que su nieto y el occiso se conocieron “hace años” a través de la pasión que los unía: el voleibol.
Mientras, en el residencial Torres de Sabana, en Carolina, lugar donde vive Osvaldo Millán, el papá de Eduardo Javier, el ambiente era tan desolador como las imágenes del momento en el que el hombre llegó a la escena del accidente y conoció sobre el infortunio de su hijo. En ese momento, Osvaldo no pudo contener los gritos desgarradores y en un momento de más sosiego lo que hizo fue aferrarse a la fe. “Sé que el Señor me va a dar fuerzas a mí”, expresó el hombre que hacía gestiones para el velorio del segundo de sus cinco hijos, el cual posiblemente se lleve a cabo en Carolina Memorial.
La compañera de Osvaldo, Gloria Ortiz, describió a su hijastro como un “muchacho alegre”.
“Dejaba una huella donde quiera que iba y el voleibol era su pasión”, expresó, quien ayudó en la crianza del joven durante los pasados nueve años.
En cuanto a las posibles causas del accidente, se rehusaron a hablar pues “no hemos podido hablar con el otro muchacho porque está bien afectado”.
Maribel Hernández Pérez y Alex Figueroa cancel colaboraron en esta historia.


