El superintendente interino de la Policía, José Luis Rivera Díaz, la alcaldesa de Vieques, Evelyn Delerme, y el director de la Compañía de Turismo, Luis Rivera Marín, se reunieron ayer en la Isla Nena para discutir la situación de seguridad allí a la luz del caso del presunto ataque sexual a una turista de 29 años y otras posibles agresiones similares.

“Para nosotros cualquier violador, en cualquier sitio de la Isla, es una preocupación. No tenemos tolerancia. Por eso le estamos recomendando a la Legislatura que evalúe el agregar como agravante en el Código Penal las agresiones y delitos que ocurren en propiedades turísticas”, declaró Rivera Marín a Primera Hora.

El titular Turismo aseguró que en la reunión se hizo un plan para incorporar a organizaciones de fe en la Isla Nena en una coalición por la seguridad de los viequenses.

Incluso, ya existe un grupo denominado Vieques Against Crime que formará parte de dicho esfuerzo. Vieques Against Crime es una entidad constituida, en su mayoría, por norteamericanos, cuyos comercios en Vieques se han visto afectados por robos y escalamientos.

“Además, vamos a estar trabajando con las hospederías, tips, consejos para los turistas, como no dejar pertenencias en los autos y andar en grupos”, dijo Rivera Marín.

También los funcionarios acordaron que hablarán con la Administración de Tribunales y las fiscalías para indagar por qué los casos de delitos en Vieques no prosperan en las cortes.

De otra parte, el director del hospital Universitario de Adultos, el doctor Ricardo Moscoso, subrayó que la estudiante de medicina de 29 años sigue respondiendo al tratamiento de los neurocirujanos que la cuidan. Ayer, su padre llegó a la Isla para acompañar a su hija, quien ha estado junto a su madre desde el incidente.

“Los neurocirujanos quieren asegurarse de que la condición sea óptima para que ella pueda viajar. No puedo precisar cuántos días faltan para que la den de alta”, sostuvo el galeno.

En una visita a Vieques el pasado fin de semana trascendió que en la isla municipio los delitos pasan por debajo de la mesa, no se reportan y se caen en los tribunales.