La vista preliminar contra Jenniel Alexander Rodríguez García, imputado de varios cargos relacionados con el asesinato de un matrimonio de adultos mayores el pasado 22 de noviembre en el barrio Húcares de Naguabo, comenzó este martes en el Tribunal de Humacao con la presentación del testigo Ryan Oneil Pérez Rivera, el joven que habría estado con él en la escena criminal e incluso, según se desprende de su propio testimonio, habría de alguna forma ayudado a intentar robar artículos de la casa del matrimonio y deshacerse de los cuerpos.

A preguntas de la fiscal Rosa Molina Pérez, que conforma el equipo del ministerio público junto a los fiscales Jaime Perea Mercado, Miguel García Rodríguez y Yamil Juarbe Molina, el testigo ofreció un extenso testimonio lleno de macabros detalles de cómo el día de los hechos, luego de haber estado corriendo motoras, Rodríguez García, a quien describió como su “primo por parte de mi pai”, le pidió que le acompañara a la casa donde ocurrió el crimen, y allí, luego de no poder arrancar un vehículo que se presume robarían, se encontró con los cuerpos primero de “una doña” en una habitación, y luego de “un don”, en un cuartito detrás de la casa, refiriéndose a las víctimas, el militar retirado Henry Irizarry, de 75 años de edad, y su esposa Genevive Rodríguez, de 75 años.

Relacionadas

Explicó que luego de ver el cuerpo de la señora, le preguntó a Rodríguez García qué había pasado “me respondió, ‘los tuve que matar a los dos’”. En ese momento, preguntó “cuáles dos” y entonces Rodríguez García lo llevó “a la parte de atrás del cuartito, y cuando miro al piso, había un don muerto, la cara no se le reconocía, y tenía una pierna picá”.

Indicó que su primo le dijo “el don está allá atrás porque él salió corriendo y allí lo mató”. Agregó que había varios instrumentos alrededor del cuerpo, incluyendo “un mocho (machete), pa la zona de la mano izquierda del don”.

Mientras continuaba respondiendo a preguntas de la fiscal, Pérez Rivera ofreció escalofriantes detalles de las heridas de las víctimas, de cómo Rodríguez García las movió a un lugar de la casa, y cómo luego prendieron fuego a los cuerpos y la casa, al tiempo que sacaban unos televisores, una consola de videojuegos y otros objetos para robarlos.

De hecho, según su testimonio, Pérez Rivera admitió que, era tal el grado de horror en la escena, que sintió ganas de vomitar.

Sin embargo, el testigo agregó que, luego se fueron del lugar a encontrarse con unos amigos y dar una vuelta.

Aunque la jueza Yaritza Carrasquillo Aponte tenía la intención de terminar al menos con el testimonio de Pérez Rivera durante la jornada, pasadas las 5:00 p.m. la fiscalía aún no había terminado su interrogatorio y, ante el reclamo de la defensa, conformada por las abogadas Celimar Gracia Marín y Manuela Rivera Berríos, de la Sociedad para la Asistencia Legal, de que necesitaban más tiempo para poder revisar la declaración jurada de Pérez Rivera y el testimonio que acababa de ofrecer, en aras de poder proveer una defensa adecuada a su cliente, accedió a que la vista continuara en otra fecha, que fijó para el 10 de enero próximo, cuando pase el cierre parcial de los tribunales y los días festivos.

Más temprano, en horas de la mañana, la vista preliminar tuvo que ser aplazada momentáneamente para atender una vista evidenciaría que solicitó la defensa del joven de 18 años, en la que buscaba que el ministerio público le entregara la declaración jurada y cualquier nota o comunicación del presunto coautor del crimen, que describieron como un testigo cooperador que habría logrado algún tipo de acuerdo, aunque la fiscalía negó que ese fuera el caso, y el fiscal Juarbe Molina incluso aseguró que, una vez acabe este proceso, Pérez Rivera tendrá que enfrentar juicio por sus acciones relacionadas con este crimen.

La jueza Carrasquillo Aponte, tras escuchar a las partes, determinó que se llevara a cabo la vista evidenciaria ante otro juez, para luego proseguir con la vista preliminar.

Entonces, el juez Juan Carlos Vera atendió la vista evidenciaría, pero luego de escuchar a las partes, consideró que no había razón para conceder la solicitud de la defensa y la declaró no ha lugar.

Así las cosas, el caso regresó a la sala de la jueza Carrasquillo Aponte y la vista preliminar como tal dio inicio en horas de la tarde.

El proceso se llevó a cabo ante la presencia de familiares de las víctimas, a las que se pudo observar hacer un gran esfuerzo para poder contener sus emociones mientras se ventilaban los macabros detalles del crimen. Fuera de sala, declinaron hacer expresiones a la prensa.

También había familiares del presunto asesino, que tampoco quisieron hacer comentarios.

Por su parte, una vez terminada la jornada en sala, la fiscal Molina Pérez indicó que “el testimonio del testigo principal ya está a punto de completar la etapa del directo. Sin embargo, en el día de hoy la defensa se acercó y solicitó que se diera un nuevo señalamiento, por la hora. La jueza accedió, así que vamos a continuar el proceso con el testimonio de este testigo el 10 de enero a las 9:00 de la mañana”.

El fiscal Juarbe Molina, a la pregunta de si el escalofriante testimonio de Pérez Rivera sería suficiente para determinar causa y pasar al juicio en su fondo, sostuvo que “nosotros trabajamos con el proceso. Una vez este testigo supere el contrainterrogatorio, determinamos si requiere un redirecto de nuestra parte o no lo requiere, y si hace falta presentar algún otro testigo para reforzar el testimonio o corroboración”.

Comentó, sin embargo que, tras lo escuchado en sala, “debe ser un poco difícil reforzar un testimonio que habla solo y grita solo, grotesco, sanguinario, frío. De verdad que esta es una persona que no deber estar en la libre comunidad”.

En tanto, la abogada Rivera Berríos comentó que “hoy se recesó la vista preliminar, no culminó el testimonio de Ryan Oneil. Eso es todo. No se nos ha entregado las declaraciones juradas, así que continuarán con el directo la próxima vez, para luego nosotras poder empezar el contrainterrogatorio, que es lo que procede. Y luego ellos sentarán los próximos testigos que tengan disponibles para dichas vistas”.

La abogada declinó comentar sobre el testimonio de Pérez Rivera o cualquier otro elemento de la prueba, pero aseguró que “nosotras sí vamos a prepararnos, vamos a eventualmente pedir la regrabación, escuchar la misma, y luego cuando se nos entregue la declaración jurada, contrainterrogar al testigo, que es lo que procede”.