Explosión de carro en gasolinera de Bayamón pudo ser por un encendedor y no un celular
Las causas aún se desconocen ya que Puerto Rico solo cuenta con un Fire Marshall que cubre todo el País.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 7 años.
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En la próxima semana el Negociado del Cuerpo de Bomberos (NCB) del Departamento de Seguridad Pública (DSP) revelará qué provocó la explosión de un vehículo que estaba en una gasolinera en Bayamón, según dijo a Primera Hora el director de la División de Prevención de Incendios, Rubén Rivera.
Inicialmente, se teorizó que el accidente del jueves fue provocado porque la persona hacía uso del celular mientras echaba gasolina; luego que echaron gasolina en un envase no aprobado, pero ahora tampoco se descarta que el detonante sea el uso de un encendedor.
Karitzia Ortiz, portavoz de prensa del DSP, dijo que el comisionado del NCB, Alberto Cruz, informó que -según lo visto en las cámaras de seguridad del negocio- tras la persona echar gasolina en un envase y subir al auto, se ve un destello como si fuera un encendedor “y, obviamente, la gasolina emana muchos gases y vapores” por lo que “se inclinan a pensar que fue el efecto del lighter...”.
El caso “todavía está bajo investigación. Más adelante se dará la información correcta, una vez el Fire Marshall haga la correspondiente investigación”, dijo, por su parte, Rivera.
¿Cuánto se tarda?
“En estos momentos lo que tenemos en un Fire Marshall que cubre toda la Isla. Esta misma semana debe haber un dato preliminar”, sostuvo.
Rivera aceptó que “se sobreentiende que pudo haber sido un encendedor (lo que provocó la explosión). Y si estaban utilizando un envase no apropiado, o si el carro tenía desperfectos mecánicos, eso pudo haber sido el detonante… no precisamente el uso del celular”.
¿Puedo usar el celular en una gasolinera?
Sin embargo, a raíz de este incidente, muchos ciudadanos cuestionan si el uso del aparato en una gasolinera puede realmente provocar una emergencia.
En el Código de Prevención de Incendios de Puerto Rico, del International Fire Code y la reglamentación vigente, “no hay nada” que prohíba el uso del celular “porque pueda provocar un incendio propiamente”.
Sin embargo, según Rivera, la prohibición es porque -al igual que sucede cuando se guía un vehículo de motor- “la persona tiene que estar al pendiente en todo momento de que está despachando un líquido inflamable y que el sobrellenado… pueda provocar un derrame de gasolina; eso sí puede provocar un incendio”.
Ejemplificó que “si el vehículo tiene un fallo, está caliente, la gasolina es sumamente inflamable y los vapores pueden provocar indirectamente un incendio”.
De su parte, el presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, Luis Sepúlveda, haciendo referencia al establecimiento inicial -bajo el Cuerpo de Bomberos- de la prohibición en las gasolineras, recordó que en los noventa los “transmisores (de los celulares) eran un poquito más grandes y su capacidad de generar una energía suficiente para causar una ignición de una mezcla explosiva era alta”.
A esto se sumó la ocurrencia de incidentes -en Estados Unidos y Canadá- “donde se le podía atribuir a los celulares la ignición...”, aceptó.
Es con “la tercera generación de celulares donde se reduce considerablemente la cantidad de energía para transmitir voz y data y eso reduce aún más el riesgo y posibilidad de que se cause un accidente como consecuencia del uso del celular”, dijo Sepúlveda.
De otro lado, el exjefe de Bomberos Ángel Crespo sostuvo que cuando se habló de la prohibición de los celulares fue ante el aumento en sus ventas y a que las manufactureras decían en sus instrucciones que los equipos no estaban encapsulados y no eran a prueba de explosiones “explosión proof”.
“En una atmósfera de líquidos combustibles e inflamables (como una gasolinera)” esos aparatos no se podían usar.
Ya los celulares hoy día “podemos decir que son intrínsecamente seguros”, mencionó.
Los expertos coincidieron en que aquí nunca se ha relacionado una explosión en una gasolinera con el uso de un celular.
Así lo aseguraron Sepúlveda, Crespo y el inspector Rafael Romero. Este último dirigió por 30 años la Oficina de Explosivos de la Policía de Puerto Rico e indicó que nunca tuvo un caso de explosión ligada al uso del aparato.
El consultor de seguridad, al insistir en que no se puede subestimar la peligrosidad de la gasolina, recomendó que al llegar a una estación, antes de ir a pagar, ponga las palmas de la mano contra la capota del auto para que “tu cuerpo descargue esa energía estática…”.
Ejemplificó que esa estática se puede producir con el solo hecho de usted tener una ropa de lana o micofibras, que al rozar con la piel “genera estática y si cuando te bajas no descargas esa energía… existe una posibilidad de que pueda haber una chispa…”.
Igual haga esta práctica si ha usado el celular.
Actualmente, usted no es multado si habla por celular en una gasolinera, confirmó Rivera.
Sepúlveda, de su lado, dijo que estas son innecesarias “porque mayormente a quien le ponían las multas… era al dueño de la estación que no tiene nada que ver con el uso del celular”.


