El expolicía estatal William Berríos Cruz cumplirá 25 años de cárcel por producción de pornografía infantil de las agresiones sexuales que cometía contra una menor de edad que le decía "tío Billy".

El exagente, que perteneció a la Liga Atlética Policiaca de Aibonito, fue sentenciado esta tarde por la juez federal Carmen C. Cerezo, quien le impuso la pena máxima recomendada por las partes, que sugirieron una sentencia de 15 a 25 años, después de llegar a un acuerdo mediante el cual Berríos Cruz se declaró culpable el 1 de mayo pasado por uno de los 10 cargos que enfrentaba.

"Dado a la naturaleza del caso contra esta joven víctima por un largo tiempo, violando la confianza de la familia y tras ver los vídeos, el daño y el abuso en contra de esta niña, acojo la recomendación del Gobierno. Él escogió a una víctima, una niña que confiaba en él. Es un riesgo para otros menores, especialmente niñas, y recibirá el castigo justo por su comportamiento", manifestó Cerezo al emitir la sentencia de 25 años de prisión y 15 años de libertad supervisada, además de una restitución de $710 a la menor y ordenarle registrarse en el Registro de Ofensores Sexuales.

Los hechos de este caso ocurrieron entre 2009 y 2012, cuando la menor tenía entre 13 y 16 años. Berríos Cruz era amigo de la familia de la adolescente y ésta le llamaba "padrino" y "tío Billy". Según la acusación, los padres de la menor confiaban en él y la dejaban salir con el policía, quien la llevaba a su casa en Barranquitas, donde cometía las agresiones. Además, la grababa en secreto, diciéndole que la cámara que estaba en un trípode en la habitación no funcionaba.

La abogada Melanie Carrillo destacó que una pena de 15 años era suficiente dado a que su representado tiene 56 años y padece de algunas condiciones de salud. Señaló que aunque estuvo 31 años como policía y eso puede verse como un agravante, pidió que se tomara en consideración que sirvió al cuerpo policiaco sin querellas, ni amonestaciones.

Por su parte, el fiscal federal Marshal D. Morgan recordó que habían más de nueve vídeos y que imponer la pena de 15 años "enviaría un mensaje erróneo a la sociedad". Recordó que fue un patrón de abuso sexual que duró por años.

Después de recalcar la gravedad de las agresiones evidenciadas en vídeo, Morgan cuestionó si "se le debe de garantizar a este acusado la misma piedad que le dio a esta víctima, que fue ninguna".

Antes de ser sentenciado, Berríos Cruz pidió perdón a la joven y a su familia.

"La culpabilidad es algo que llevamos en nuestras mentes cuando sabemos que hacemos algo inmoral. Siendo el sentido de honradez que se lleva en el interior que a veces reprochamos aunque está dentro de nosotros. Cometemos errores y faltas y se afectan otros seres. Treinta y un años en el honroso cuerpo de la Policía, protegiendo vidas y propiedades, y se le olvida lo bueno que uno aprende en la vida, pero no se le puede echar la culpa a nadie, ni reprocharle a la justicia, que está haciendo cumplir la ley", expresó el convicto, quien fue arrestado el 29 de febrero de 2012.

"Dejo en sus manos mi sentencia, que sé que será la justa por esta falta por la cual estoy arrepentido", añadió Berríos Cruz, quien solicitó cumplir su condena en una institución penal en el estado de la Florida.