Falta todo para poder traer a la mucama
La imputada de asesinar a la esposa de un ex juez fue autorizada a regresar a su país aunque era testigo.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
PUBLICIDAD
El proceso para extraditar a Aida de los Santos Pineda se encuentra en pañales, reconoció el Departamento de Justicia.
Aunque la mujer es ahora la única acusada formalmente de asesinar a Georgina Ortiz Ortiz, esposa del ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué, las autoridades locales tienen que completar un engorroso proceso para poder traerla de vuelta desde la República Dominicana, donde supuestamente está.
A petición de este diario, el Departamento de Justicia explicó por escrito el proceso para la extradición, y se certificó que todavía la Fiscalía de San Juan se encuentra recopilando los documentos necesarios para referir el caso a la División de Extradiciones del Departamento de Justicia federal.
Ese es apenas el primero de los siete pasos antes de que se logre completar la extradición. A una semana desde que le radicaron cargos en ausencia a De los Santos por asesinato en primer grado, violación a la Ley de Armas y destrucción de evidencia, no se han podido recopilar todos los papeles.
Una vez se reúnan los documentos, entre los que figura la orden de arresto, la División de Extradiciones los enviará a la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia federal.
Este, a su vez, se comunica con el Departamento de Estado, que refiere los documentos a la embajada de Estados Unidos en la República Dominicana.
Entonces, las autoridades de ese país tienen que expedir la orden de arresto y, una vez se diligencie, se hace el mandato de extradición y el Gobierno de República Dominicana pone a la persona a la disposición del Gobierno estadounidense.
Luego, un alguacil federal viaja y se encarga de recoger a la imputada. Cuando la sospechosa pise suelo boricua, la Policía la arresta y la cita para la vista preliminar.
A pesar de las múltiples gestiones que se necesitan para una extradición, las autoridades puertorriqueñas decidieron autorizar la “salida voluntaria” de De los Santos con la excusa de que era muy caro mantener a la mujer en la Isla.

