Con la más moderna tecnología y alumbrado por energía solar, este jueves se inauguró el nuevo edificio del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés), el cual albergará a los cientos de agentes federales y miembros del Task Force que investigan diversos delitos cometidos en la Isla.

La moderna instalación, que ubica en los predios del Tribunal federal de Distrito en Hato Rey y que se construyó a un costo de $81.9 millones, unifica por primera vez a todo el personal de la agencia federal bajo el mismo techo. Antes, un grupo laboraba desde oficinas en Hato Rey y otro en Guaynabo.

“Esto es un momento importante para que en Puerto Rico tengamos la capacidad de trabajar la situación de crímenes en Puerto Rico en un solo edificio”, afirmó la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien medió en el Congreso federal para que se asignase la millonaria suma a la Isla.

Entre los datos más destacados que indicó la funcionaria fue que del dinero gastado, unos $58.3 millones fueron introducidos a la economía local a través de subcontrataciones y compras realizadas en la Isla.

El FBI investiga casos de terrorismo, espionaje, crímenes de cuello blanco, corrupción pública, tráfico de menores, crímenes cibernéticos y crimen organizado.

Pero, más allá del impacto económico y de la lucha contra el crimen, esta inauguración del edificio se convertiría en la última participación de Douglas Leff al frente de la dirección del FBI en la Isla.

El funcionario, quien se ganó el cariño del pueblo con su incesante intento de hablar español, sus chistes y su elocuencia al decir que le daba “pon” a los criminales, fue designado director de Inspecciones del FBI para todos los Estados Unidos. No se ha designado aún a su sustituto en la Isla.

“Donde quiera que vaya ustedes estarán conmigo y me inspirarán”, afirmó el funcionario.

Douglas Leff.

Leff, de paso, señaló que el edificio representa tanto el pasado del FBI, que se estableció para la década del 1930 en la Isla, como el futuro. Pero, sobre todo, destacó que se les ha provisto de “más recurso, más tecnología para enfrentar todas las amenazas que se enfrentan aquí en las Islas Vírgenes y en Puerto Rico”.

Lo único que no permitirá el edificio es que la prensa pueda hacer las tomas de los políticos y otras personalidades acusadas.

“Sin duda la prensa puertorriqueña es la más astuta en todo el mundo. Francamente, no fue nuestra cosa favorita cuando ustedes se escondían atrás del portón y sacaban fotos durante nuestras operaciones, pero entendemos bien… Por si acaso, hemos teñido todas las ventanas como medida preventiva. En serio, se dice que una foto vale un millón de palabras y esta imagen detrás de mí habla muy alto y claro de lo comprometido que está el FBI con Puerto Rico y las Islas Vírgenes”, expresó, el funcionario al agradecer la acogida de tuvo durante los pasados tres años en la Isla.

Entre otros asistentes a la actividad estuvo la gobernadora Wanda Vázquez, quien reiteró su compromiso de luchar contra el crimen junto a los federales, así como la directora de la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos, Emily Murphy.

También acudió al evento el director del FBI de los Estados Unidos, Christopher Wray.

“No estamos aquí para celebrar un edificio. No hay nada más importante como la gente que está aquí adentro”, afirmó.