FBI vuelve a la casa de Ana Cacho
El portavoz del FBI, Moisés Quiñones, se limitó a decir que hoy realizaron una "labor investigativa".

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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Agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) continuaron hoy con la investigación del caso del asesinato de Lorenzo González Cacho en la residencia donde ocurrió el crimen en Dorado.
El portavoz del FBI, Moisés Quiñones, se limitó a decir que hoy realizaron una "labor investigativa" en la calle Gaviota de la urbanización Dorado del Mar, pero no quiso abundar cuando se le preguntó si las labores estaban relacionadas directamente a la pesquisa del asesinato del pequeño, ocurrida el 9 de marzo de 2010.
A finales de enero, agentes de dicha agencia federal acudieron a la casa de la madre del menor, Ana Cacho, donde ocurrieron los hechos, y llevaron a Luis Gustavo Rivera Seijo, conocido como el Manco, quien fue considerado en un momento dado como sospechoso del crimen, luego de que confesara que entró a robar en la residencia y que supuestamente mató a Lorenzo cuando lo sorprendió en medio del robo.
El Manco fue excarcelado por error el 8 de marzo de 2010 y acudió a la urbanización, y lanzó al patio de la casa de Cacho los documentos de su excarcelación, los cuales fueron encontrados dos días después de la muerte de Lorenzo.
Ya Rivera Seijo había sido llevado al lugar de los hechos por agentes del FBI en agosto de 2010, según se publicó.
No obstante, el Departamento de Justicia lo había descartado como sospechoso y en todo momento ha señalado a la madre, al agente federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, William Marrero Rivera, y a Jesús Genaro Camacho y Arnaldo "Naldy" Colón.
Lorenzo tenía ocho años cuando fue asesinado. Su madre lo llevó al Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Dorado y dijo que se había caído de la cama. La autopsia reveló que fue asesinado.

