Ningún vecino de Georgina Ortiz y de su esposo el ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué llamó al guardia de seguridad del edificio para reportar pelea, discusión o algo inusual en el apartamento de la pareja donde la mujer fue asesinada.

Así lo certificó hoy  Oreste Navarro, guardia de seguridad del inmueble quien testifica en el tercer día de vista preliminar contra Aida de los Santos Pineda mucama de la pareja y, hasta ahora, la única imputada del crimen.

El guardia aseguró además que vio a De los Santos cuando salía y no llevaba ninguna bolsa ni nada en sus manos lo que contrasta con la declaración previa de la nieta de la mucama Katherine Romero Encarnación. A preguntas de la jueza Elizabeth Linares, el hombre indicó que pudo verla de "pies a cabeza" cuando salía.

Lo que sí hizo supuestamente la mucama en ese momento fue decir en voz baja "voy a matar a la perra esa", testificó Navarro, quien asumió que ella hablaba de la perrita de la pareja, a la que sacaba a pasear a veces.

La mucama habría salido a las 3:00 de la tarde pero Navarro aceptó que en ningún momento apuntó eso en el registro.

Dijo que no había cámaras de seguridad en el edificio.

Según el guardia, Irizarry Yunqué llegó al apartamento a las 5:30 de la tarde aquel 17 de agosto de 2010 escuchando tangos en el radio de su carro. Minutos después se comunicó por teléfono con Navarro y le dijo "sube acá que encontré a mi esposa muerta".

Como no podía abandonar su puesto en la caseta llamó al administrador del edificio Julián Casero y éste subió.

Luego llegaron la policía y cuatro amigos del ex juez que Navarro no identificó.

Se espera que hoy continúe la vista con el testimonio de un experto forense.