Un hombre fue sentenciado hoy, lunes, a 11 años y tres meses de prisión por presuntamente operar un esquema fraudulento de 2007 a 2012 que recibió cerca de $5,000,000 de más de 100 personas en Puerto Rico y Estados Unidos mediante una “esquema piramidal”, también conocido como “Ponzi scheme”.

El imputado fue identificado por la fiscalía federal como Carlos Maldonado, dueño de Business Planning Resources International Corporation (BPRIC), Glorimar Fashions and Tailoring, LLC, Global Business Insurance Agency Inc., y asociado bajo los documentos de incorporación con Pet Card Systems, Inc., y Datavos Corporation.

Además de cumplir la sentencia en prisión, Maldonado tendrá que cumplir cinco años de libertad supervisada y pagar $1,986,734.26 en restitución a 46 de sus víctimas.

Maldonado fue acusado el 27 de octubre de 2016 de 16 cargos de fraude de valores y fraude bancario el 27 de octubre de 2016. En diciembre de 2019, fue declarado culpable de todos los cargos después de un juicio con jurado.

El jurado encontró que, desde aproximadamente el año 2007 hasta el año 2012, Carlos Maldonado y otros asociados solicitaron y adquirieron de manera fraudulenta más de $5,000,000 en nombre de BPRIC de más de 100 personas y otras empresas.

Como parte del esquema fraudulento, Maldonado y sus asociados proporcionaron contratos de inversión falsos a las víctimas en Puerto Rico y los Estados Unidos a cambio de su inversión monetaria en sus empresas comerciales falsas.

“A las víctimas en este caso, como en la mayoría de los casos, se les prometió un increíble retorno de la inversión de su dinero duramente ganado. Lamentablemente, las promesas se basaron en mentiras y fueron aprovechadas por alguien que usó su deseo de un futuro mejor para ganarse su confianza y robarles sus sueños”, dijo el agente a cargo de la oficina local del Negociado de Investigaciones Federales (FBI, en inglés), Joseph González.

Durante el juicio, se presentaron cheques, registros bancarios, correos electrónicos, otras pruebas documentales y testimonios de testigos y víctimas que probaron que el acusado hizo o provocó que se hicieran representaciones materialmente falsas y engañosas a los inversores, incluyendo: que las diversas empresas estaban involucrados en funciones comerciales legítimas y que él sabía que no eran ciertas, no revelar a los inversionistas que sus fondos se utilizarían para comprar y comercializar acciones y materias primas en una cuenta de ScottTrade, Foreex Capital Markets, LLC y otras cuentas comerciales personales y para los gastos de la familia de Maldonado en lugar de financiar las empresas comerciales falsas y no revelar que los fondos de inversión obtenidos de manera fraudulenta serían utilizados por Maldonado para comprar bienes y servicios en tiendas minoristas, restaurantes y gastar dinero en viajes, alquiler, entretenimiento y pagos de préstamos personales para automóviles.

Luego de la imposición de esta sentencia por parte del juez de Distrito de Maine, John A. Woodcock, el fiscal federal W. Stephen Muldrow para el Distrito de Puerto Rico enfatizó que “el fraude de inversión puede presentarse de muchas formas, pero su característica principal es la promesa de un retorno rápido y alto. Los estafadores, haciéndose pasar por vendedores o empresarios, contactan a personas desprevenidas y les ofrecen oportunidades de inversión aparentemente emocionantes. Las víctimas son atraídas por la promesa de un trato que es demasiado bueno para ser verdad, porque no es verdad”.

“Queremos recordar a los ciudadanos de Puerto Rico que ninguna inversión está libre de riesgo y que una oferta de alta tasa de retorno siempre significa mayor riesgo. Antes de invertir, obtenga información por escrito, como un prospecto o informe anual y tenga cuidado si un vendedor lo presiona para que invierta de inmediato, le promete ganancias rápidas, lo alienta a pedir dinero prestado o cobrar fondos de jubilación para invertir, le dice que escriba información falsa en los formularios de su cuenta o utiliza palabras como ‘garantía’, ‘alto rendimiento’ u ‘oferta limitada’. Tan pronto como sospeche que ha sido objeto de un esquema fraudulento, comuníquese con las autoridades para que podamos procesar a los responsables e intentar recuperar los fondos robados”, agregó.

El caso fue procesado por los fiscales federales adjuntos Edward Veronda y Jeanette Collazo e investigado por el FBI, quienes instaron a la ciudadanía a reportar esquemas de fraude al 787-987-6500 o por la página tips.FBI.gov.

“Ayúdanos a llevar a estos criminales ante la justicia”, alentó González.