Denegado.

La jueza Karilyn Díaz Rivera denegó esta tarde la solicitud de Salil A. Zaveri de autorepresentarse por derecho propio en el caso en su contra por supuestamente matar a tiros a un perro en el campo de golf del hotel Wyndham Grand Río Mar, en Río Grande.

“El tribunal deniega la solicitud de autorepresentación por entender que el caballero no cumple con los criterios establecidos en la jurisprudencia... no entiende y no ha podido explicarle al tribunal, efectivamente, los derechos que le asisten en esta etapa de los procedimientos”, dijo la jueza.

El desconocimiento de los procedimienos criminales quedó evidenciado en varias instancias durante una vista en al que la magistrada buscaba corroborar si el imputado reunía los requerimientos para poder representarse por derecho propio durante el proceso que se lleva en su contra y por el que se expone a más de 15 años de cárcel.

Se le explicó que aún cuando existe el derecho constititucional a autorepresentación, este no es es absoluto e ilimitado y que el tribunal tiene la obligación de asegurarse de que cumple con los criterios establecidos por la ley. La jueza indicó que algunos de esos criterios son comprender que no puede representarse a sí mismo y tener a la vez o de forma “híbrida” asesores legales en sala; que la decisión de defenderse debe ser voluntaria e inteligente y que tiene que hacerse con pleno conocimiento de causa; y que es meritorio conocer las reglas procesales y derechos aplicables a Puerto Rico.

Para corroborar los criterios la jueza sometió a Zaveri a una serie de cuestionantes dirigidas a conocer su conocimiento sobre el proceso judicial que se lleva en su contra.

A preguntas de la jueza el hombre, nacido en India pero radicado en Puerto Rico desde hace seis años, manifestó que es graduado de “high school”, que tiene dos años de universidad y 42 años de “experiencia profesional” como consultor de negocios.

¿Qué estudios tiene usted sobre el procedimiento legal en general?, le inquirió la jueza.

“He visto muchos dramas judiciales y sobre la ley... además, he participado en muchos de los juicios o litigaciones de colegas de negocios”, contestó Zaveri al agregar que, por ejemplo, comprende la forma en que una compañía debe pagar en caso de alguna reclamación.

La jueza le precisó informar si conoce la diferencia entre un procedimiento civil y uno criminal, a lo que el hombre mencionó que en el aspecto criminal tiene derecho a no autoincriminarse.

Zalil A. Zaveri, llegó hoy al tribunal de Fajardo a enfrentar una vista preliminar por dispararle a un perro en el campo de golf de un hotel en Río Mar, en Río Grande.
Zalil A. Zaveri, llegó hoy al tribunal de Fajardo a enfrentar una vista preliminar por dispararle a un perro en el campo de golf de un hotel en Río Mar, en Río Grande.

¿Qué es para usted tener derecho a uno autoincriminarse?, indagó la jueza

“Que no tengo que admitir que lo hice.... yo lo que quiero es voluntariamente decir lo que hice y no tengo ningún problema con declarar la verdad”, expuso el imputado que contó con una traductora en la sala.

¿Conoce las reglas de evidencia?, preguntó en otro momento la magistrada.

“No en este momento, pero definitivamente haré mis búsquedas”, respondió el imputado que, según trascendió en sala, le envío ocho correos electrónicos al fiscal del caso, Gabriel Redondo, solicitándole una conferencia con la jueza del caso. Esto explicó el Ministerio Público es otra muestra de el desconocimiento que tiene el individuo sobre las reglas en las que se impide que cualquier imputado o acusado dirija comunicación directa con fiscales para solicitar alguna audiencia. Por regla general estos procesos se hacen mediante moción a través de los abogados.

Antes de culminar los trabajos del día, la jueza le ordenó a Zaveri buscar un abogado y citó a las partes para una vista de estado de los procedimientos para el 23 de junio a la 9:30 de la mañana.

La magistrada le explicó que de no llegar a la vista preliminar el 8 de julio con representación legal le podrían radicar cargos por desacato e, incluso, se podría ordenar su arresto.

A su salida del tribunal Zaveri insistió en que su caso no es uno de “crueldad animal” sino más bien de “defensa propia”. Repitió en varias ocasiones que tiene pruebas para demostrar que el perro asesinado puso en riesgo su vida.

Mientras, los fiscales del caso -que incluyen también a Yamil Juarbe- se mostraron complacidos con la determinación de la jueza en denegar la solicitud de una autorepresentación.

“Realmente concurrimos con la determinación a la que ha llegado la juez. Ustedes pudieron observar que el caballero no tiene conocimiento del sistema jurídico puertorriqueño... lamentablemente lo que ustedes escucharon es que él basa sus reclamos en que él ha visto muchos dramas de leyes. Se me ocurren “Law & Order” o CSI, pero más allá de eso no demostró que realmente esté capacitado para representarse. Y en aras de proteger ese derecho que tiene este caballero como todo acusado en Puerto Rico la juez le ordenó que tiene que contratar un abogado”, reaccionó Juarbe.

Mientras el fiscal Redondo describió como una burla que Zaveri utilizara su afición por series televisivas que abordan la dinámica judicial como expertise para autodefenderse. “Esto es una burla... esta es una profesión seria que requiere años de estudio y una reválida”, manifestó.

A su arribo al tribunal, durante la mañana, el imputado enfatizó que llegó a “dar cara” al proceso y asumir la responsabilidad que se le imponga en el proceso judicial.

En varias instancias dijo que aunque ama a los animales “la defensa propia a la vida es más importante”.

“Tengo toda la evidencia para demostrar que mi vida estaba en peligro”, agregó el hombre que llegó con un portfolio con documentos. Alegó que el ambiente en las inmediaciones del golf no es segura y que, incluso, en varias ocasiones se le reclamó a la gerencia del hotel sobre la existencia de perros realengos que ponen en peligro la seguridad de visitantes y residentes. “No es justo que tengamos que vivir en estas condiciones con esos animales carnívoros... no son perros con los que tú sientas simpatía al verlos... estos son animales salvajes”, agregó quien asegura que ha rescatado perros de la calle y los ha trasladado a hogares a Estados Unidos.

Mientras, a las afueras del tribunal un grupo de manifestantes pro defensa de animales, lo increparon.

¿Cómo se siente haber matado a un perro indefenso en Puerto Rico? , le gritó Remi Martin de la organización Compromiso Social.

Otro ciudadano le preguntó si admitía que era culpable de haber asesinado al perro.

“Sí, lo hice”, expresó Zaveri al indicar que explicaría en corte las razones que lo llevaron a cometer el crimen.

La prensa le preguntó a los fiscales qué opinión tenían sobre el hecho de que Zaveri reconozca que mató al perro.

“Eso refleja que esta persona no está consciente de la gravedad del proceso que está enfretando y la gravedad e los hechos que cometió”, dijo Juarbe.

Cabe señalar que el imputado intentó que la jueza atendiera un reclamo que tiene las disposiciones que lo mantienen libre bajo fianza y con un grillete electrónico. “Me tratan como si fuera un criminal”, dijo a la jueza, quien lo detuvo para explicarle que todo acusado en Puerto Rico tiene presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario, pero hay unos procedimientos y condiciones con las que cumplir mientras se garantiza el debido proceso de ley.

Se le instruyó que, precisamente, por alegaciones como esas fue que se determinó que debe buscar un abogado y no tiene capacidad para defenderse por derecho propio.

Con anterioridad, Zaveri contaba con la asistencia legal del abogado Carlos Sánchez, quien mediante tres mociones había informado al tribunal la intención de autorepresentación que tenía su excliente.

Según dijo el licenciado, que estuvo en sala al inicio de la vista, hubo un “quebrantamiento insalvable” en la relación que tenía con Zaveri.

Ante lo trascendido la jueza pospuso la vista preliminar para el 8 de julio.

Los fiscales adelantaron que tienen prueba “robusta” contra el imputado y que cuentan con más de 10 testigos, incluyendo veterinarios. Además, tienen vídeos en los que alegadamente se muestran los hechos ocurridos el pasado mes de mayo.

¿El imputado paga a testigos?

Miembros de la prensa le preguntaron a los fiscales si tenían conocimiento de que Zaveri aparentemente está “pagándole” a unos testigos para que acudan a tribunal a declarar a su favor.

“No tengo esa información. Si lo hace y una persona recibe dinero a cambio de un testimonio ese es otro delito que conlleva cárcel”, advirtió Redondo.

“Si lo está haciendo lo vamos a investigar y lo vamos a traer al tribunal para que el tribunal lo procese”, subrayó.

Zaveri, de 59 años, enfrenta un cargo por Ley de Maltrato de Animales y dos cargos pro violación a la Ley de Armas de Puerto Rico.

El juez José Caballero encontró causa para arresto contra el hombre el pasado 9 de mayo, y se impuso una fianza de $20,000 por cada cargo, para un total de $60,000. Zaveri prestó la fianza y se le colocó un grillete. Según ordenó el juez, Zaveri tendrá prohibido visitar campos de golf y solo podrá realizar salidas de su hogar para cuestiones de trabajo. En los fines de semana, tendrá prohibido salir de su hogar. Además, se le retuvo el pasaporte.

Según la información preliminar, el extranjero que reside en Puerto Rico disparó al perro con un arma para la que tiene licencia desde este año. El arma utilizada fue una marca Glock, modelo 26.9 milímetros color negra.

El fiscal del caso Gabriel Redondo Miranda explicó recientemente a Primera Hora que el imputado “andaba con tres personas más, todos de habla inglesa”.

Agregó que “la información que tengo es que en ese lugar hay unos perritos pequeños, como de dos pies de alto, que la gente del club de golf los han dejado sueltos porque cazan las iguanas que hay en el área y se pasan por allí. Lo que nos dicen es que estaban ladrando y que en un momento dado, parece que la bola corrió un poco y el perrito fue y la cogió. Él andaba con un arma en el tobillo. La sacó, fue y le disparó dos veces. Eso fue en el hoyo 17. Fue arrestado en el hoyo 18″.

“Otras personas oyeron los disparos y miraron a ver qué pasaba. Los testigos dicen que oyen al perro chillando y que ven a los otros perros que salen corriendo. Los testigos dicen que el señor siguió jugando, le dio a la bola. Entonces, fue al carrito de golf, buscó el arma otra vez, fue a donde estaba el perrito, se puso en cuclillas y le dio un tercer tiro, de gracia”, detalló el fiscal. “Se montó en el carrito y siguió jugando”.

Una llamada al sistema de emergencias 9-1-1 alertó a las autoridades avisando sobre abuso intencional o tortura, por maltrato de animales.