La superintendente de la Policía, Michelle Hernández de Fraley, todavía no ha completado el inventario de los daños en las trece comandancias de área y sus cuarteles.

Durante el día de hoy, miércoles, la funcionaria les solicitó a los jefes de área que identifiquen los daños para poder establecer un plan de trabajo, confirmó Axel Valencia, director de la Oficina de Prensa de la Policía.

El martes, la Superintendente había confirmado que había veintiún cuarteles inoperantes por falta de los servicios esenciales de energía eléctrica y agua potable, sin embargo, no divulgó la lista.

Según detalló ayer, 64 cuarteles de la Policía están sin agua potable y 108 carecen de electricidad, de los cuales 87 están operando con generadores eléctricos, pero no divulgó la lista de los que estaban cerrados.

“La Superintendente presentó un plan de trabajo para identificar los daños ocurridos en los diferentes cuarteles y comandancias de Puerto Rico. Hoy tuvo comunicación con el Fajardo”, sostuvo Valencia.

Algunos de los cuarteles afectados fueron los de Toa Baja, Corozal, la División de Patrullas de Carreteras de Carolina.

Además, en el área de San Juan, el cuartel de Caimito se relocalizó en Cupey y el de la calle Loíza en unas instalaciones del hotel Marriott, porque estaban ubicados en zonas inundables, pero se estima que las labores se reanudarán esta semana, corroboró el teniente coronel, Juan Cáceres, comandante de área de San Juan.

Hernández de Fraley, había comentado que llevaba 24 horas sin comunicación con coronel Juan B. Rodríguez, comandante de área de Fajardo, quien finalmente compareció hoy a la reunión para dar cuenta de lo devastada que está su área.

También se repasaron las órdenes ejecutivas, como el Toque de Queda, la Ley Seca y los planes para las escoltas a los transportes de combustible, comida y agua, agregó.

“Se repasaron las órdenes ejecutivas emitidas por el Gobernador, específicamente el Toque de Queda, la Ley Seca, comienzo de labores de empleados públicos, planes para el desplazamiento de combustible, aguas y comida, responsabilidades de escoltas, vigilancias fijas a lugares identificados como centros de distribución, cada comandante de área discutió estatus de personal, instalaciones y logística, detalló Valencia.

Sobre la falla en las comunicaciones entre las dependencias con el nivel central, no se ofrecieron detalles.

Los jefes de las áreas policíacas también se reunieron hoy con el secretario del Departamento de Seguridad Pública, Héctor M. Pesquera, para comenzar la coordinación de los planes de trabajo una vez se les asignen nuevos recursos de policías de Estados Unidos. 

Los agentes de la rama investigativa y otras unidades especializadas ahora les responden a los jefes de las áreas para que los asignen a dar el tránsito y a prestar vigilancia en las gasolineras y otros comercios, según lo dijo ayer Hernández de Fraley, en entrevista con Primera Hora.

Los policías se mantienen trabajando en turnos de 12 horas sin días libres.